Una tragedia vistió de luto a la villa balnearia de Puerto Pirámide, a raíz de la desaparición de una lancha con tres personas a bordo.
Una tragedia vistió de luto a la villa balnearia de Puerto Pirámide, a raíz de la desaparición de una lancha con tres personas a bordo.
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La embarcación salió a navegar en la tarde del viernes, al mando de Germán Ferreira, el «Capitán Fontova» y con el reconocido fotógrafo Alberto Patrián y Valeria Ramos como pasajeros, empleada del área de Turismo de la Provincia del Chubut, nacida en la ciudad de Trelew.
El fin de la navegación era un trabajo fotográfico de Patrián y la presencia de Valeria Ramos obedecía a la función de la misma, como veedora de la Subsecretaría de Areas Protegidas, según estaría registrado en Prefectura.
Cerca de las 20 horas se comenzó a advertir que la lancha no había regresado, por lo que se dispuso iniciar una búsqueda con varias embarcaciones, tanto de la Prefectura Naval Argentina, como de particulares.
La búsqueda fue infructuosa y duró hasta cerca de las cinco de la mañana, para recomenzar desde que amaneció, ya con el apoyo de un avión de la Prefectura.
Según informó el Prefecto Principal Gabriel Cartagenova, en la mañana del sábado todos los medios de la fuerza se pusieron en marcha, junto a todos los balleneros, quienes también salieron en la búsqueda de la embarcación y sus pasajeros.
Cerca de las nueve de la mañana se produjo el primer hallazgo, el de dos chalecos salvavidas y una zapatilla de la mujer, lo que hizo pensar lo peor.
Más tarde, cerca de las diez de la mañana apareció el primer cuerpo, el de una mujer, que apareció a unos 500 metros de la segunda bajada; para una media hora después aparecer el segundo cuerpo, el del fotógrafo Patrián, pero muy alejado del anterior, en la zona este, cerca de la lobería.
Todos los medios se abocaron entonces a la búsqueda del cuerpo del patrón de la embarcación, quien podría haber tenido más posibilidades de sobrevivir por su actividad como buzo.
La aparición de los dos cuerpos sin vida, selló las esperanzas de familiares y amigos de los tripulantes de poder encontrar a los ocupantes con vida, y tornaba en una verdadera tragedia una excursión rutinaria, de las que muchas veces realizaba Alberto Patrian para cumplir con su labor fotográfica.
Traslado de los cuerpos
Tras la aparición de los dos primeros cuerpos, se montó un amplio operativo para su traslado a la morgue de nuestra ciudad, lo que se efectuó en una embarcación de la Prefectura Naval Argentina.
Aproximadamente a las 13:30 horas, arribó al muelle Comandante Luís Piedrabuena, uno de los semirrigidos de la Prefectura Naval, trasladando dos de los cuerpos y luego de haber sido revisados por el médico, fueron llevados a la morgue.
La tarea de la Prefectura se abocó a varios frentes, por un lado, la prioridad la tuvo el hallazgo del cuerpo del “Capitán Fontova”, como se le conocía en el ambiente a Ferreira, por el otro a tratar de encontrar pruebas para determinar cuales fueron las causas del accidente y la tercera a localizar la embarcación.
Hicieron despacho, pero no habrían informado dónde se dirigían
Una de las mayores dificultades se relaciona al hecho de que, si bien habían hecho el despacho correspondiente ante la autoridad de aplicación, en la misma no habrían informado adonde se dirigían, lo que trajo aparejado que en las primeras doce horas la búsqueda se dirigiera hacia el este de Puerto Pirámide, incluso hasta la boca del Golfo Nuevo, sin embargo, los cuerpos fueron hallados cuando se dirigió la búsqueda hacia la zona oeste.
El cuerpo del fotógrafo apareció en inmediaciones de Punta Pirámide, donde se ubica la lobería, mientras que el de la mujer apareció en inmediaciones de la segunda bajada.

Foto e infografía: Clarín
Según se supo, ambas personas fallecidas no tenían puesto el chaleco salvavidas y de hecho aparecieron con las camperas puestas y así fueron trasladados a Puerto Madryn, mientras que trascendió que el capitán de la embarcación llevaba un buzo de neoprene puesto, lo que habría asegurado su flotabilidad, aunque habitantes de la villa mencionaban que tenían duda si esto seria protección suficiente, ya que el agua del golfo tenia en esos momentos una temperatura de 9 grados.
Las autoridades dieron intervención al Juzgado Federal con asiento en Rawson, que tomó a cargo las actuaciones.
Mientras tanto se trabajaba además en tratar de determinar si las causas del accidente podrían estar relacionadas a hechos anteriores, ya que según mencionan esta embarcación, “La Tanita” ya habría tenido problemas. Otro trámite de rigor es determinar si la empresa propietaria de la embarcación tenía los seguros en regla y si había salido con la tripulación correspondiente.
Gran conmoción
El hecho generó una gran conmoción en toda la zona, teniendo en cuenta que, especialmente Patrian, es una persona sumamente reconocida y apreciada por su trabajo, su relación con el ambiente turístico y de las artes.
Según relatan aquellos que, desde Puerto Pirámide habían compartido jornadas de trabajo con el fotógrafo, a este le fascinaba fotografiar ballenas al atardecer, lo que explicaría el hecho que se maneja, que el accidente hubiera ocurrido cerca de las 20 horas, ya casi sin luz diurna, aunque justamente esa noche hubo una gran luminosidad proporcionada por la luna, el cielo despejado y los vientos en calma.
Por estas razones meteorológicas, pocos se explican el hecho, salvo que estuviere motivado por lo anteriormente mencionado, que el casco de “La Tanita” haya golpeado contra una ola y se haya partido.
La embarcación tenia un preocupante historial, ya que, según relatan los habitantes de la villa, ya con anterioridad habria muerto un buzo, en un hecho que no registró mayores investigaciones; posteriormente, en la misma lancha un grupo de buzos españoles habría estado once horas a la deriva hasta que fueron rescatadados y una vez más se puso en tela de juicio el mantenimiento que tenia la embarcación y lo que se relaciona con este hecho es un accidente en que se habría averiado seriamente «La Tanita», el choque con una restinga que la partió en tres. De este accidente, que no tuvo consecuencias fue reparada para volver a navegar.
El secretario del Juzgado Federal, doctor Mariano Miquelarena confirmó que se hallaron restos de la embarcación por parte de los buzos afectados a la busqueda, como el tanque de combustible y un trozo del casco.
Además, aseguró que «tiene la sospecha Prefectura, por cómo se encontraron los cuerpos, y los salvavidas que estaban muy rotos, que puede haber tenido un accidente el patrón contra una restinga. Pero es solamente una sospecha, todavía no se ha podido confirmar nada».
El buzo desaparecido
Germán Ferreira continuaba desaparecido en la tarde de ayer, mientras el avión de Pedro Domínguez peinaba el mar, a pocos centímetros del agua, sobrevolando la zona hasta entrada la tarde, con escasa visibilidad. Ferreira hace escasos dos meses fue papá y se menciona que no quería salir a navegar pues tenía que llevar a su pequeño bebe al médico, pero debió salir, ya que los propietarios de la empresa no estaban en la villa balnearia.
Llamó la atención el hermetismo con que se manejó la Prefectura Naval, negando sistemáticamente la confirmación de la identidad de los fallecidos. Lo propio ocurrió con el intendente Alejandro Albaini, quien si bien dijo estar consternado, no dió mayores detalles del hecho.
El prefecto Cartagenova, dijo a EL CHUBUT que la lancha navegaba permanentemente, poniendo en duda que el estado de la lancha haya sido deficiente, o que se haya partido el casco a raiz de haber golpeado con una ola.
Los avistajes continuaron
A pesar de la tragedia, que desde las diez de la mañana se comenzó a confirmar con el hallazgo del primer cuerpo, los avistajes continuaron, en ningún momento fue cerrado el puerto.
A pesar del luctuoso suceso, mientras algunas empresas dedicaron sus embarcaciones a la búsqueda de los náufragos, otras siguieron con el avistaje, incluso una de ellas se habría aproximado a mirar el trabajo de los buzos, donde se supone ocurrió el accidente.
04/10/09
EL CHUBUT

