Desde los dos extremos de la Argentina recibimos información sobre la misma problemática y eso nos movió a intentar profundizar en la cuestión. Y con el correr de nuestras ediciones intentaremos ir volcando más opiniones al respecto.
Desde los dos extremos de la Argentina recibimos información sobre la misma problemática y eso nos movió a intentar profundizar en la cuestión. Y con el correr de nuestras ediciones intentaremos ir volcando más opiniones al respecto.
El tema referido es el trato desigual que reciben los buques de bandera argentina frente a los que enarbolan las banderas de los otros países signatarios del tratado de la Hidrovía.
En primer lugar la luz de alarma nos llegó desde el sur, desde muy al sur. Firmada en Ushuaia recibimos una nota del Capitán Fluvial y de Pesca Sergio Osiroff, donde explicaba que “la marina mercante argentina se encuentra en este preciso instante perdiendo un buque tras otro diariamente. El problema se encuentra focalizado, particularmente, en la navegación fluvial y de cabotaje. Pero los buques no se pierden por hundimiento o incendio de las naves, sino porque las mismas abandonan la bandera argentina para acogerse a la de países limítrofes cuyas legislaciones y cargas laborales e impositivas son más convenientes”.
En los días siguientes apareció en varios medios de la provincia de Santa Fe la noticia de que “más de 300 marinos mercantes de todo el país se reunieron frente a la Estación Fluvial, donde se realiza el Congreso Latinoamericano de Puertos, para protestar por el enorme deterioro de la flota de buques argentinos que ya no pueden competir contra los de otras banderas”.
Esta protesta fue avalada por el secretario general del Centro de Patrones y Oficiales Fluviales de Pesca y Cabotaje Marítimo, Juan Carlos Pucci, y por el secretario general de la Federación Marítima, Portuaria y de la Industria Naval de la República Argentina, Cayo Sotero Ayala.
No hay aún respuesta oficial a este grave cuestionamiento que de ser fiel a lo expresado estaría poniendo en riesgo la incipiente recuperación de nuestra marina mercante y con ella la de la industria naval.
Adherimos a las palabras que agrega el capitán Sergio Osiroff al decir que “la soberanía efectivamente guarda vinculación estrecha con delimitaciones territoriales, pero no termina allí donde empieza como concepto: soberanía es desarrollo”.
Por Tedy Woodley
07/05/07
PESCA & PUERTOS
