Satisfacción oficial por el regreso de los poteros al puerto de esta ciudad (Comodoro Rivadavia)

El administrador del puerto local, Félix Sotomayor, rescató el movimiento que significa el regreso de los buques poteros a esta ciudad en virtud de los acuerdos logrados con la Cámara de Armadores Poteros Argentinos (CAPA) y con la Cámara de Armadores de Pesqueros y Congeladores Argentinos (CAPECA).

El administrador del puerto local, Félix Sotomayor, rescató el movimiento que significa el regreso de los buques poteros a esta ciudad en virtud de los acuerdos logrados con la Cámara de Armadores Poteros Argentinos (CAPA) y con la Cámara de Armadores de Pesqueros y Congeladores Argentinos (CAPECA).

Ayer, mientras el potero Chang Bo Bo I descargaba en el buque mercante China Frost, Sotomayor ofreció una conferencia de prensa para destacar los alcances de esta novedad que fuera informada por Crónica días atrás.

"Decisión propia de cada empresa"

Sotomayor subrayó "el fuerte respaldo de decisiones del intendente municipal" que facilitó el camino para que los buques que capturan calamar y los mercantes operen en el puerto de esta ciudad.

Al respecto, acotó que, en estos últimos 5 años, sólo hubo "una presencia muy fugaz a mediados del año pasado, para sortear un conflicto que había en Puerto Deseado".

Garantizó entonces que esta vez, generarán un movimiento más constante, dentro del movimiento propio de la captura del calamar.

Además, el administrador del puerto sostuvo que los buques "ingresaron nuevamente con una decisión propia de cada empresa".

En cuanto a la actividad de ayer, el entrevistado comentó que con al carga en el buque mercante se estaba haciendo la exportación del producto (calamar illex) directamente desde el puerto local.

Actividad generada

Con referencia al rédito económico que implica el retorno de los poteros, Sotomayor dijo que no estaba en condiciones de dar una información real ni de hacer proyecciones.

En todo caso, habló de los efectos en la mano de obra que supone esta actividad: "hace aproximadamente una semana que en forma constante en el puerto hay entre 120 y 130 estibadores con trabajo activo, más agencias marítimas que desarrolla sus actividades, el personal propio del puerto y empresas de transporte y de servicios portuarios".

Sotomayor estimó que, en forma global, son unas 700 personas las que a diario realizan trabajos originados por la presencia de los poteros.

Y, si bien admitió que este tipo de captura provoca "un movimiento fluctuante", insistió en que "nos llena de satisfacción la vuelta de esta actividad a nuestro puerto".

Expectativas por la playa de contenedores

Sotomayor también se refirió a la playa de contenedores, que estimó que estará lista entre junio y principio de julio próximo. El administrador del puerto destacó la decisión provincial para construir el espacio que en sus 11.500 metros cuadrados permitirá "albergar contenedores reefers y de cargas generales", comentó.

La playa contará además con un depósito aduanero cubiertos, oficinas y transformadores para permitir la presencia de 200 reefers, es decir, contenedores especiales refrigerados.

Precisamente, Sotomayor remarcó que éste es el principal valor que suma la playa. "Uno de los problemas del puerto es que no contamos con una playa de contenedores apta para que las empresas que trabajan en congelados, tangoneros o poteros, puedan dejar en resguardo sus contenedores con mecanismos de congelamiento", dijo el entrevistado.

En ese contexto, el funcionario rescató que dentro de tres meses estará operando la playa "y nos va a dar oportunidad de gestionar nuevos mercantes en forma más fácil y concreta".

26/03/08
CRÓNICA

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