La empresa que fabrica harina de pescado atraviesa serias dificultades y al margen de los supuestos atrasos en los sueldos de los empleados, deja toneladas de desechos de pescado sin procesar.
La empresa que fabrica harina de pescado atraviesa serias dificultades y al margen de los supuestos atrasos en los sueldos de los empleados, deja toneladas de desechos de pescado sin procesar.
La empresa Moliendas del Sur debe salarios y por tal motivo los trabajadores mantienen la huelga, pero en el interior de la planta hay materia prima en descomposición y que por la huelga sostenida durante dos semanas, estos desechos se estarían volcando en cuencos del basural. De confirmarse estas afirmaciones por parte de los huelguistas, se estaría ante un problema de carácter ambiental grave.
El conflicto laboral en Moliendas y su planta paralizada obligaría a que otras pesqueras deban desprenderse de esos desechos transportándolos, sin tratamiento, a la zona del basural. Y esta sería la causa de que ante la presencia de viento norte la ciudad se vea inmersa de ese olor desagradable que todos detectamos.
La presunta falta de pago de los haberes ha desencadenado en que dos sindicatos lleven adelante estas huelgas. Por un lado, los Camioneros bloqueando el ingreso y salida de transporte, y luego los trabajadores del gremio de la Alimentación (STIA).
Actualmente, en la planta de Madryn de Moliendas del Sur, tendrían todavía los desechos recolectados de las pesqueras hace más de quince días.
Por el tiempo transcurrido, ese pescado ya no puede ser transformado en harina, sino que deberá ser desechado. De este modo, el conflicto muestra dos caras. Uno de carácter netamente laboral y otro ambiental, y hasta el momento el mismo no encuentra solución. Una solución más que necesaria, tanto para los trabajadores que deben llevar el sustento a sus familias como para toda la ciudadanía, puesto que los riesgos sanitarios ante la falta de tratamiento de estos desechos encierran peligrosidad para la salud.
27/10/11
EL CHUBUT
