El asesor financiero asegura que les niegan información, mientras que los representantes del Sindicato de la Alimentación desconfían de la seriedad de la oferta y creen que en realidad están especulando con la quiebra de la empresa.
El asesor financiero asegura que les niegan información, mientras que los representantes del Sindicato de la Alimentación desconfían de la seriedad de la oferta y creen que en realidad están especulando con la quiebra de la empresa.
El vicepresidente de la Cámara Argentina de Supermercadistas Chinos, Oscar Sheng, junto a su asesor financiero doctor Jorge Tuero y representantes de Mares del Sur, realizaron una conferencia de prensa en la sede del Sindicato de Trabajadores de la Alimentación (STIA) donde manifestaron su intención de compra de la empresa Harengus indicando que “toda inversión que se haga en alimentos es una inversión que a China le interesa. De acá se llevarán un producto con valor agregado. Eso es lo que Argentina necesita”.
No obstante el férreo interés de adquirir la misma, señalaron la falta de información brindada en cuanto a sus activos y pasivos, razón por la cual los inversionistas se retiraban de la ciudad con la misma intención que los trajo, aunque con sabor amargo.
“Venimos por el tema de Harengus y tenemos el interés de comprarlo, porque venimos con fondos de China tanto estatales como privados. La idea es ingresar al mercado, comprar la empresa, hacerla trabajar, tener más barcos y llevar los mariscos a China. Pero compraremos la empresa siempre y cuando cumplan con las condiciones que solicitamos” sostuvo Oscar Shang.
Objetivos, planteos y pretensiones
Sobre los objetivos y planteos que los inversionistas chinos pretenden, el asesor de los inversionistas manifestó que “como la cultura china es de producción y no de especulación, la condición fundamental es que esta inversión sea productiva.
También otro punto importante es que no estamos pensando en un programa de inversión para hoy, de “toco y me voy”, porque el inversor chino se plantea la inversión a largo plazo”. También señaló el aspecto social indicando “nuestra pretensión y planteo es que no vamos a aceptar un sistema interno de la empresa que no plantee la cosa social” y agregó “pretendemos que todos los actores de este juego estén dentro del mismo, y eso es el gremio, las organizaciones sociales y el Estado ocupando un sitio en el directorio. Por supuesto queremos ganar dinero, pero queremos devolverle a la comunidad lo que de la comunidad tomemos”.
Asimismo, indicó que la inversión china no tiene límites, razón por la cual adquirir más embarcaciones o mejoras de la planta no son un escollo. “Es una necesidad de inversión, porque los barcos que actualmente tiene Harengus son chinos, de una asociación que se hizo con una empresa china a la cual maltrataron un poquito y se quedaron con los barcos. La idea es que lo que fuere necesario para crecer, se hará. Y si hay que arreglarlos tenemos astilleros en Comodoro” señaló Tuero.
Situación de Harengus y nula información
“La situación de la planta es poco comprensible, porque es magnífica pero está absolutamente abandonada” indicó Tuero, quien sostuvo que mantuvieron reuniones con el síndico aunque no con el juez. “También con directivos de la empresa, pero lo más importante fue hablar con los posibles actores, donde manifestamos el total compromiso de que la inversión viene. La inversión china no tiene límites, de capacidad de inversión ni de tiempo”.
En cuanto a los puestos de trabajo del personal, el asesor financiero aseguró que no habrá necesidad de emplear a nuevos trabajadores si los que están saben realizar su trabajo.
Finalmente, Jorge Tuero sostuvo que para llevar adelante la adquisición era evidentemente obvia la información financiera sobre la empresa. “Esto no depende de nosotros. Queremos comprar algo cierto y saber lo que compramos. Esto pasa por saber qué compro, y hasta ahora nadie pudo decir cuál es el pasivo, el activo, el concursal, nada” concluyó.
El STIA señaló que los inversores chinos esperan que Harengus quiebre.
Con el fin de comprar la empresa Harengus, la reunión de integrantes del Sindicato de Trabajadores de la Alimentación (STIA) y de inversionistas chinos no dejó conforme al sector sindical.
Así lo hizo saber Oscar Hughes, quien señaló que la intención de dichos inversionistas sería aguardar por la quiebra de la empresa para comprarla a valores menores, razón por la cual la desazón ha sido profunda, ya que las expectativas estaban centradas en que estos empresarios se hicieran cargo de Harengus lo más pronto posible.
“Estuvimos reunidos junto al secretario general con estos inversores chinos donde había una expectativa de compra de la empresa Harengus. La situación fue que estos empresarios están esperando que la empresa quiebre para hacerse cargo, cuando la expectativa no era esa, es otra” sostuvo Hughes. “La expectativa era que ahora vengan inversores, que está la situación difícil, y hacerse cargo en este momento, no esperar a la quiebra. Esta no era la expectativa ni de los trabajadores ni del sector sindical, por lo que creo que tienen que participar todos lo del sector sindical para ver cuál es la situación y que proponen”.
Según Hughes, también puede existir la especulación por parte del grupo empresario que conforma Harengus, quienes podrían declarar la quiebra y luego adquirirla siendo los mismos accionistas pero bajo otro nombre. “El juego empresario también puede ser ese, que ellos mismos pidan la quiebra para ver si nuevamente ellos la ponen en funcionamiento. No hay que esperar mucho de los empresarios de la pesca, que viven hablando de la crisis del sector. Esperemos que esto no suceda. Nosotros lo que queremos es que vengan inversores y compren la empresa, que aseguren los 500 puestos de trabajo y los de los 229 de trabajadores de planta en tierra. Es muy difícil la situación y creemos que no va faltar mucho tiempo para que esta empresa no esté funcionando”.
A pesar de esta ayuda económica, la situación de los trabajadores continúa en un estado crítico, tanto desde la incertidumbre de lo laboral como desde la propia disponibilidad de sus haberes. “Agradecemos al señor gobernador porque él tiene buena voluntad de paliar esta situación, como lo hizo anteriormente para trabajadores de otras empresas” sostuvo Hughes. “Pero esto es un paliativo. No es responsabilidad del estado mantener a los trabajadores, sino de estos empresarios que hicieron mucha plata en los 90 y en adelante, y hoy los trabajadores están pagando el desmanejo”.
Según Hughes, que el estado sea quien siempre responde la irresponsabilidad empresaria, tanto en este sector como en otros, es un acto preocupante. “Porque si vienen inversores a Chubut y luego dejan así a sus trabajadores, claro que es preocupante. No es responsabilidad del estado, pero alguien tiene que salir en auxilio de los trabajadores, el estado provincial, el municipal o la Secretaría de Pesca”. Sobre éste área provincial, Hughes señaló que ellos tuvieron la intención de formar en ella un fondo con dinero obtenido de las ganancias de estas empresas para subsanar este tipo de crisis. “No se pudo concretar en la legislatura. Esperamos que en este próximo año se pueda concretar para que los propios empresarios pongan un fondo, para cuando decidan cerrar o irse de la Patagonia, los trabajadores puedan cobrar un subsidio por un tiempo”.
Subsidio a trabajadores de Harengus
El martes, el gobernador Mario Das Neves firmó un decreto que autoriza el pago de un nuevo subsidio (del orden de los 350 mil pesos) para respaldar a los trabajadores de la empresa pesquera Harengus S.A. ante un nuevo incumplimiento de sus obligaciones laborales.
Sobre el particular, Daniel Meza, secretario pro gremial del STIA manifestó que fueron atendidos por el secretario de Pesca Hugo Stecconi, donde además del anuncio del subsidio se habló sobre la propuesta de formar una cooperativa de trabajo para recuperar la empresa. Según Meza, en ese punto les fue señalado que de llevarse adelante, previamente era necesario armar una comisión “por si la empresa presentaba la quiebra los trabajadores ya estuviéramos preparados” afirmó.
Meza sostuvo que el declarar la quiebra de la empresa pesquera dependía en gran medida de los resultados que se obtuvieran luego de la reunión mantenida entre los titulares de Harengus y los inversores chinos. “Si la compran creería que no, pero si no lo hacen, creería que sí” sintetizó Meza, quien agregó “yo hablé con el juez la semana pasada y sobre la quiebra no decretó nada. En cuanto a lo que dijo el síndico, no lo sé”.
En cuanto al subsidio de 1500 pesos que percibirán los trabajadores, el secretario pro gremial del STIA sostuvo “esto da mucha impotencia, porque el gobierno es el que tuvo que salir de nuevo en defensa de los trabajadores siendo esto responsabilidad de los empresarios, y ellos no dan la cara. Hemos mantenido comunicaciones telefónicas pero no vienen a Madryn, y la respuesta que dan es que vamos a seguir, pero no dicen de qué modo”. Asimismo indicó que la medida es sólo un paliativo, ya que dicho subsidio es un monto menor a los haberes que la empresa les adeuda a sus trabajadores. “Ellos deben la segunda quincena de septiembre y la primera de octubre, y a los mensuales todo septiembre. Si se vuelven a atrasar van a volver a lo mismo que hace dos meses atrás” concluyó.
27/10/11
EL CHUBUT
