Navantia se blindó contra los posibles efectos perjudiciales de la evolución de los tipos de cambio en los últimos contratos suscritos en el mercado internacional, al firmar los pedidos en euros. La compañía pública española ya negoció en la moneda comunitaria los contratos con las armadas de Venezuela y de Australia.
Navantia se blindó contra los posibles efectos perjudiciales de la evolución de los tipos de cambio en los últimos contratos suscritos en el mercado internacional, al firmar los pedidos en euros. La compañía pública española ya negoció en la moneda comunitaria los contratos con las armadas de Venezuela y de Australia.
Los analistas sostienen que en los últimos cinco años, el dólar registró una depreciación del 70% con respecto al euro, una tendencia que ha resultado más acusada en el último ejercicio.
La evolución de las cotizaciones del euro y del dólar tienen una gran influencia en el tipo de contratos que suscriben los astilleros, principalmente por dos razones. Por un lado, porque la depreciación del dólar frente a la moneda europea puede repercutir generando un desfase sobre las previsiones económicas iniciales, incluso llegando a generar pérdidas con respecto al precio pactado. Y en segundo lugar, porque los contratos que suscribe Navantia -principalmente los militares- tienen unos plazos de ejecución muy largos, de varios años de desarrollo, por lo que los tipos de cambios pueden tener evoluciones dispares.
A estos factores hay que sumar además el hecho de que el importe de los programas navales militares que desarrolla Navantia para otros países supera habitualmente los cientos de millones de euros. Así ha sucedido con el contrato suscrito con el Gobierno de Venezuela en el 2005, por valor de 1.140 millones de euros, para la construcción de ocho patrulleras, cuatro de vigilancia de la zona económica y otras tantas de altura.
Más reciente fue el doble pedido -que compone el encargo de mayor importe realizado hasta el momento a los astilleros públicos españoles- procedente de la Armada de Australia. El Gobierno de Canberra destina a la construcción de dos buques anfibios 1.411,6 millones de euros, 915 de los cuales recaerán en Navantia. Además, la empresa española recibirá otros 285 millones por el diseño y la asistencia técnica de tres destructores.
Los buques anfibios australianos, basados en el BPE español, se fabricarán en los astilleros de la ría ferrolana y serán entregados entre el ejercicio 2014 y el 2015.
Por B. Couce
08/12/07
LA VOZ DE GALICIA
