Los jóvenes del crucero tendrán una audiencia en Trabajo

Pasaron todas las instancias preliminares y llegaron a embarcarse en Francia. Abandonaron su estadía tras darse cuenta de la "esclavitud laboral". Ahora ejecutan trámites para que "nunca más vuelva a pasar".

Pasaron todas las instancias preliminares y llegaron a embarcarse en Francia. Abandonaron su estadía tras darse cuenta de la "esclavitud laboral". Ahora ejecutan trámites para que "nunca más vuelva a pasar".

Los jóvenes que presentaron quejas al Municipio por haber sido víctimas de explotación laboral en un crucero que viajaba al Mediterráneo, se presentarán hoy a las 10.30 en el Ministerio de Trabajo de la provincia para darle continuidad a sus reclamos ante autoridades y personal de la agencia de empleo que los contrató.

Después de elevar una nota a la Comuna en la cual se describió paso a paso el incumplimiento de las condiciones laborales que les habían prometido al llegar a Marbella, ahora van por más con la finalidad de que "nunca más le pase esto a nadie", acotó Raquel Justel, una de las marplatenses que decidió bajarse del crucero al quinto día de embarcación.

Según relató la mujer, en su caso todo comenzó cuando se recibió de asistente social y decidió tomarse un respiro. "En ese momento me dije ‘está bueno aprovechar este tiempo para hacer algo diferente’, y así partí con muchas expectativas e ilusiones".

Así se contrataron a 16 marplatenses a través de una agencia de empleo, los que partieron entre el 19 y 20 de abril.

"Cuando llegamos a Francia se nos cayó el mundo: ahí nos dimos cuenta de que había que trabajar prácticamente sin descanso: en el restorán y bar eran 16 horas al día y en otras áreas también pasaba lo mismo. A mí por ejemplo, me pagaban 800 dólares, cuando en realidad me habían prometido entre 1.200 y 1.500 dólares", comentó.

También informó que las instalaciones del barco eran antiguas y que dormían totalmente hacinados, en camarotes oscuros que se ubicaban en el segundo subsuelo. Incluso protestó que si bien en sus comienzos les habían prometido que cada tripulante iba a tener baños privados, la realidad demostró que cada cincuenta trabajadores había 3 sanitarios y dos duchas disponibles.

Cuatro en España

Para colmo de males, aclaró que "sólo pagaron el viaje de ida" y que por cuestiones económicos aún restan volver cuatro de los doce jóvenes que decidieron abandonar el barco. "Cabe aclarar que ninguno de ellos quiere volverse por el momento porque está tratando de hacer algún dinero allá. Es muy angustiante lo que nos pasó y por eso están tratando de hacer alguna plata allá".

11/07/08
LA CAPITAL – MAR DEL PLATA

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