Las cargas ya sufren el cambio climático (Estados Unidos)

Los niveles de agua en los grandes lagos cayeron hasta 18 centímetros en un año. El impacto en los costos.

Los niveles de agua en los grandes lagos cayeron hasta 18 centímetros en un año. El impacto en los costos.

OSWEGO, N.Y. – Desde su oficina en el puerto aquí, Jonathan Daniels miraba fijamente una marca de agua en las rocas que sostienen una de las dársenas comerciales –una línea oscura gruesa varios centímetros por sobre la superficie del Lago Ontario- y se preguntaba cuanto más bajaría el agua.

“Lo que necesitamos es un poco de lluvia” dijo Daniels, director de la Autoridad del Puerto de Oswego, uno entre una docena de entes públicos portuarios del lado de los Estados Unidos de los grandes lagos. “Cuanta más agua perdemos, tanta menos carga pueden llevar los barcos que navegan los grandes lagos, y cuando eso sucede las compañías navieras pierden dinero”, dijo. “De últimas somos gente como usted y yo los que vamos a pagar el precio”.

Los niveles del agua en los grandes lagos están cayendo; por ejemplo, el lago Ontario está 18 cm. más abajo que hace un año. Y por cada 2,54 cm. (1 pulgada) de agua que pierden los lagos, los barcos que transportan materiales deben aligerar sus cargas en 270 toneladas, si no quieren correr el riesgo de encallar, según la Asociación de Cargueros de los Lagos, entidad que agrupa a compañías estadounidenses. Como resultado de ello, se necesita de más barcos, lo que agrega millones de dólares a los costos operativos de las compañías según estimaciones de expertos en comercio marítimo.

“Cuando un barco deja el muelle y no lleva toda su capacidad, es lo mismo que un avión que sale de un aeropuerto con asientos vacíos: reduce su ganancia”, dijo Richard D. Stewart, un co-director del Centro de Investigación del Transporte y la Logística de la Universidad de Wisconsin-Superior.

“Debido a que lo que se transporta mayormente son materias primas, el consumidor promedio podrá ver un aumento de centavos en los precios que paga, digamos, por un auto o un lavarropas nuevo”, dijo Stewart. Para los grandes fabricantes o firmas que desarrollan grandes proyectos, sin embargo, el incremento en los costos del transporte “es mucho más significativo”, dijo.

El puerto de Oswego recibe chatarra de aluminio de Canadá, que se usa para fabricar chapa en una planta local y se envía a fabricantes de autos; porotos de soja para una planta de bío-diesel en la cercana Fulton y partes para molinos de viento que se usan para generar energía en una granja al sur del Lago Canandaigua, cerca de Rochester, dijo L. Michael Treadwell, director de Operation Oswego County, un ente de desarrollo económico sin fines de lucro. Las partes de molino de viento llegan de Brasil e Indonesia, en barcos que entran al Lago Ontario a través del brazo St. Lawrence, que conecta el lago con el Océano Atlántico.

Por el puerto también pasan porotos de soja cultivados en el centro del estado de New York y que se envían al medio oriente, y recibe potasa, un mineral usado en fertilizantes, y sal para descongelar los caminos, que se distribuyen por camión y ferrocarril a compañías en el este de los Estados Unidos. Los niveles de aguas en los cinco grandes lagos –Superior, MIchigan, Huron, Erie y Ontario- están por debajo de los promedios de larga data y es probable que eso siga así al menos hasta marzo, según el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de EE.UU. (Lo mismo vale para el lago St. Clair, que están en la frontera entre el estado de Michigan y la provincia de Ontario y se encuentra entre los lagos Huron y Erie; no se lo considera uno de los grandes lagos, aunque es parte del sistema de los grandes lagos.)

La mayoría de los investigadores del medio ambiente dicen que la baja precipitación, los inviernos moderados y la alta evaporación, debida en gran medida a la falta de gruesas cubiertas de hielo que protejan las aguas frías de los lagos del aire veraniego, están vaciando los lagos. Los Grandes Lagos siguen un ciclo natural, con sus niveles en alza en primavera, alcanzando el pico en el verano y su punto más bajo en el invierno, al aumentar la tasa de evaporación.

En los últimos dos años, la evaporación ha sido mayor al promedio y no ha caído suficiente lluvia y nieve en los lagos más norteños –Superior, Michigan y Huron- que proveen de agua a los lagos de más al sur, para restaurar el nivel normal del sistema, dice Keith Kompoltowicz, meteorólogo del Cuerpo de Ingenieros de Detroit, que controla los niveles de agua de los lagos. “La madre naturaleza es en gran medida la fuerza que determina los niveles de agua y tiene un rol muy importante en las proyecciones que hacemos de los niveles de agua”, dijo Kompoltowicz.

La Comisión Conjunta Internacional, que asesora a los Estados Unidos y Canadá sobre recursos acuíferos, está realizando un estudio de cinco años con un costo de US$ 17 millones para determinar si la reducción de los grandes lagos está vinculado con los ciclos estacionales de alza y baja o si es un resultado del cambio climático, dijo Greg McGillis, vocero de la comisión. Se espera el informe final para marzo de 2012.

El nivel de agua del lago Ontario puede regularse a través de un dique en la frontera entre Estados Unidos y Canadá, lo que permitió al lago mantener su nivel normal hasta mayo, dijo McGillis. Entonces se produjo una sequía, y hubo menos aportes de agua del dique, dijo Robert O’Gorman, supervisor de la estación de campo del Servicio de Investigaciones Geológicas de los Estados Unidos aquí. La sequía y la baja de los aportes de los lagos más norteños disminuyeron el nivel de agua del lago Ontario, dijo.

El lago Ontario tenía 244,1 pies (unos 74 metros) de profundidad el miércoles 17 de octubre, 7,5 cm. por debajo del nivel a comienzos del mes, 12,7 cm. por debajo del promedio del mes pasado y alrededor de un pie (30,48 cm.) por debajo del promedio del año pasado. El agua sin embargo está aún 2 pies (unos 61 cm.) por encima del punto más bajo, de 242,19 pies (unos 73 metros), registrado en 1934, según el Cuerpo de ingenieros.

El cuadro es igualmente serio en los grandes lagos del norte y es particularmente grave en el lago Superior, donde los niveles de las aguas han estado por debajo del promedio desde 1998 y, de acuerdo a datos provisionales, tuvieron bajas record en agosto y septiembre. Es el período más prolongado de lecturas por debajo del promedio del lago Superior desde que el Cuerpo de Ingenieros comenzara a seguir los niveles de los grandes lagos en 1918.

En promedio, 240 millones de toneladas de carga atraviesan los grandes lagos todos los años. La flota de los Estados Unidos que circula en los Grandes Lagos tiene 63 barcos, que han perdido un total de 8000 toneladas de capacidad de carga por cada pulgada de agua que los lagos han caído por debajo de lo normal este año, dijo James H. I. Weakley, presidente de la asociación de cargueros. Esas 8000 toneladas, dijo, corresponden a suficiente mineral de hierro como para fabricar 6000 autos o suficiente carbón como para proveer electricidad al área de Detroit por tres horas, o suficiente piedra para construir 24 casas.

Mark W. Barker, presidente de la Interlake Steamship Company, dijo que los nueve barcos que opera su compañía hacen alrededor de 50 viajes al año a través de los grandes largos, y los más grandes han transportado 1800 toneladas menos por viaje este año comparado con el año pasado, el equivalente de perder la capacidad de un buque entero en toda la temporada.

“Se nos paga por tonelada, de modo que hemos estado perdiendo mucho ingreso por viaje y vamos a tener que recuperar esa pérdida aumentando las tarifas” dijo Barker, cuya familia es dueña de la compañía desde 1987. “La alternativa es hacer eso o poner en riesgo el negocio”. La región de los grandes lagos alberga alrededor del 70 por ciento de la industria del acero de América del Norte y alrededor de la mitad de la manufactura pesada de los Estados Unidos, dijo Weakley.

Aquí en Oswego, una ciudad de 18.000 residentes, 64 kilómetros al norte de Syracuse, el puerto adquirió renovada significación en los últimos dos años, en gran medida por un incipiente sector de energía renovable que depende en parte de embarques a través del lago. La economía de la zona ha tenido problemas desde que comenzara en la década de 1970 la declinación de las industrias basadas en la producción agropecuaria, como la de la cerveza.

Daniels, el director del puerto, dijo que el transporte por agua sigue siendo una de las alternativas más eficientes para compañías que dependen del transporte de carga al por mayor y que Oswego apuesta “a que vuelvan las aguas a los lagos”.

“No sé si los bajos niveles de los grandes lagos son resultado del calentamiento global” dijo. “Lo que sé es que no podemos controlar la naturaleza. Todo lo que podemos hacer es esperar que llueva”.

Por Fernanda Santos

Traducción de Gabriel Zadunaisky

30/10/07
LA NACIÓN

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