El buque escuela de la Armada Argentina dejó atrás Boston este mediodía. Arribó el sábado pasado, luego de dos semanas cruzando el Atlántico norte.
El buque escuela de la Armada Argentina dejó atrás Boston este mediodía. Arribó el sábado pasado, luego de dos semanas cruzando el Atlántico norte.
EN NAVEGACIÓN – La fragata ARA “Libertad” inició este mediodía la navegación que unirá los puertos estadounidenses de Boston y Norfolk, en el viaje de regreso a nuestro país. A este último arribará en tres días.
En Boston amarró el sábado pasado, luego de quince días en el mar desde que se despidió de Amberes (Bélgica). Con esta travesía transatlántica, el buque escuela finalizó su itinerario por los puertos europeos y retornó a América. Quedan tan sólo tres meses de viaje.
Boston, la ciudad sobre la colina
En la ciudad más importante del estado de Massachussets, el comandante de la “Libertad”, capitán de fragata Pablo Vignoles, recibió a bordo al embajador argentino en Estados Unidos, José Octavio Bordón, quién ya la había visitado en Puerto Rico, tercer puerto del itinerario de su 38º viaje de instrucción.
Entre las actividades desarrolladas en puerto se destaca una ceremonia en la que se condecoró al contralmirante (RE) Joseph Strasser, de la Marina estadounidense y una visita a la Universidad de Harvard, en la vecina ciudad de Cambridge.
La despedida de Europa
La fragata había zarpado el martes 12 de septiembre de Amberes. Atrás habían quedado los recuerdos de la participación en la Tall Ship Race Med 2007 desde Toulon hasta Génova; regata en la cual consiguió el segundo puesto, pese al esfuerzo sostenido de la tripulación por contrarrestar las pobres condiciones de viento que se presentaron durante el día previo a la llegada.
También quedaban atrás los recuerdos de Oslo (Noruega) y Copenhague (Dinamarca), puertos que la fragata no visitaba desde hacía más de veinte años, pero en los cuales la memoria de las anteriores visitas se mantenía latente.
El cruce del Atlántico
Las dos semanas previstas para cruzar el Atlántico norte alimentaron las esperanzas de intentar mejorar una vez más el registro de la Regata Boston Teapot, corrida durante la primera etapa del viaje. Factores meteorológicos impidieron que la vela pura fuera la única propulsión del buque, quedando por tierra la intención planeada al dejar el puerto de Amberes.
Igualmente, las condiciones se presentaron óptimas para realizar pruebas sostenidas y registros de los demás sistemas principales y auxiliares del buque. La reparación de media vida no finalizó con la zarpada del puerto de Buenos Aires; ese fue el comienzo de una nueva etapa de conocimiento del buque.
Por otra parte las actividades en el buque continuaron con normalidad durante los días de mar, pero la primavera “argentina” se hizo sentir con la organización de un evento con pruebas y juegos marineros para toda la tripulación. Para el almuerzo se convocó a todos a un tradicional choripán en la cubierta del buque, acompañados por el excelente tiempo reinante. Durante todo el día se apreciaron las destrezas de los participantes en cada uno de los juegos.
03/10/07
GACETA MARINERA

