La corbeta “Gómez Roca” y el destructor “La Argentina” continúan ejercitándose en el mar, mientras regresan a la Base Naval Puerto Belgrano.
La corbeta “Gómez Roca” y el destructor “La Argentina” continúan ejercitándose en el mar, mientras regresan a la Base Naval Puerto Belgrano.
EN NAVEGACIÓN – Después de cuatro días en Ushuaia , la corbeta ARA “Gómez Roca” y el destructor ARA “La Argentina” navegan rumbo a la Base Naval Puerto Belgrano.
Luego de zarpar, los buques se ejercitaron con unidades de la Aviación Naval que se adiestraban en Tierra del Fuego y continuaron con sus prácticas y ejercitaciones particulares.
La actividad con las aeronaves comenzó en tránsito por la bahía de Ushuaia, cuando los Mentor (pertenecientes al Comando de Instrucción Aeronaval de Punta Indio) sobrevolaron las unidades en misión de ataque simulado.
Al día siguiente, las aeronaves volvieron a la zona de los buques que navegaban a la altura de Río Grande; atrás quedó el estrecho de Le Maire y el zarandeo constante comenzó a equilibrarse. Esta vez, fueron los aviones Tracker de la Segunda Escuadrilla Aeronaval Antisubmarina, los Machi y los Súper Etendard, de la Primera y de la Segunda Escuadrilla de Caza y Ataque, respectivamente.
También, el submarino ARA “Salta”, que se ejercitaba en proximidades de cabo San Pablo, participó de las actividades de los buques y aviones. Ambos componentes de la Armada se desempeñaron en tácticas aéreas de defensa submarina y en ataque y defensa área.
Luego del ejercicio y del traslado hacia Puerto Belgrano, el destructor “La Argentina” amarró en la mañana de ayer en Puerto Madryn (Chubut). Permaneció un día donde la ciudadanía pudo visitar la unidad e intercambiar experiencias con la tripulación.
Jornadas diferentes
El domingo pasado fue más que diferente para la tripulación del destructor “La Argentina”. Las actividades continuaron, el helicóptero Fenecc de la primera Escuadrilla Aeronaval de helicópteros, de acuerdo a los vuelos de recalificación, decoló del hangar.
El instructor teniente de navío Fabián Edgardo Cersofios piloteó junto al teniente de fragata Juan Sander quien computó horas de vuelo en función del adiestramiento que reciben los pilotos navales para operar con los buques de la Flota.
Durante las horas de luz y con el apoyo de la meteorología, a medida que decolaba el helicóptero, fueron embarcando miembros de la tripulación quienes recibieron el vuelo de bautismo.
Al día siguiente el destructor fondeó en proximidades del puerto de Camarones, próximo a Puerto Madryn. La tripulación engalanó el hangar y ese mediodía 240 marinos compartieron una peña folklórica.
Se improvisó un escenario, compartieron empanadas y torta realizadas en navegación. Los músicos de a bordo entonaron zambas, recitaron y se animaron a los clásicos del rock nacional. El suboficial segundo Diego Lamas, salteño, tocó la guitarra y su voz se escuchó con atención.
El cabo principal Pablo Bogado emocionó con sus coplas y el cabo principal Gustavo Moreno impulsó el rock nacional para que el resto se anime a acompañar.
Entre los aplausos, el suboficial segundo Ángel Flores animó las presentaciones. Hacia las cinco de la tarde, todos volvieron a sus puestos y el buque continuó su derrota.
03/10/07
GACETA MARINERA

