La industria transformadora (cocederos y conserveras) se mantiene firme y, como amenazaron sus responsables, no está comprando mejillón suministrado a través de la Plataforma de Distribución del Mejillón Gallego (Pladimega) y desde la Federación de Asociaciones de Arousa y Norte, los dos grupos que el pasado domingo firmaron un pacto de no agresión para retomar las descargas en los muelles y acabar con la huelga que pesaba sobre el sector productor, generando un desabastecimiento absoluto en España.
La industria transformadora (cocederos y conserveras) se mantiene firme y, como amenazaron sus responsables, no está comprando mejillón suministrado a través de la Plataforma de Distribución del Mejillón Gallego (Pladimega) y desde la Federación de Asociaciones de Arousa y Norte, los dos grupos que el pasado domingo firmaron un pacto de no agresión para retomar las descargas en los muelles y acabar con la huelga que pesaba sobre el sector productor, generando un desabastecimiento absoluto en España.
Las descargas siguen a buen ritmo a pesar de las críticas por el aumento de precios, pero se trata de descargas para fresco, las que se entregan a las depuradoras para abastecer a superficies comerciales y a mercados europeos como Francia e Italia.
Pero la situación con el mejillón de industria es más compleja -según consigna el Faro de Vigo- pues conserveras y cocederos siguen sin dar el brazo a torcer y se niegan a adquirir vianda "cuya calidad y precio nos sea impuesta de forma unilateral y abusiva por una coalición de empresas que constituyen un monopolio", según Juan Vieites y Serafín Santórum, secretario general de la patronal conservera y presidente de la asociación de cocederos, respectivamente.
Es cierto que en los últimos días se están descargando también algunas "barcadas" -barcos llenos de mejillón a granel para industria-, pero también lo es que se están destinando casi en su totalidad a cocederos propios, es decir, a transformadoras que pertenecen a alguna de las asociaciones o cooperativas mejilloneras integradas en Pladimega.
Es el caso de Amegrove (O Grove), Barrañamar (Boiro) y As Pías (Cambados); industrias a las que se destina la producción propia de las entidades integradas en la plataforma. Y esas empresas son, precisamente, las mismas que al parecer acudieron a la reunión convocada por Pladimega para intentar desbloquear la situación con la industria, pues los restantes cocederos no quisieron secundar esa convocatoria.
Por otra parte, el acuerdo que la Plataforma de Distribución del Mejillón Gallego (Pladimega) y la Federación de Asociaciones de Arousa y Norte firmaron el pasado domingo, encauzando así un paréntesis en el conflicto que se mantenía en los muelles, no incluye ninguna referencia a precios o pactos sobre las tarifas a imponer al molusco.
25/09/08
AQUA – CHILE
