Viaja hoy el ministro de Gobierno de Santa Cruz para reunirse con empresarios. En Puerto Deseado, los trabajadores piden una baja en Ganancias y quemaron fábricas.
Viaja hoy el ministro de Gobierno de Santa Cruz para reunirse con empresarios. En Puerto Deseado, los trabajadores piden una baja en Ganancias y quemaron fábricas.
A pedido del diputado en ejercicio de la Gobernación, Daniel Peralta, el ministro de Gobierno santacruceño, Pablo González, buscará hoy personalmente destrabar el conflicto con los trabajadores pesqueros en huelga en Puerto Deseado. González viajará hoy de Río Gallegos a Buenos Aires para reunirse con los empresarios del sector.
Puerto Deseado, una ciudad de 17 mil habitantes ubicada 700 kilómetros al norte de Río Gallegos, la capital santacruceña, tuvo ayer su segunda jornada consecutiva en calma tras el "día de furia" registrado el viernes. Ese día, un grupo de encapuchados, supuestos trabajadores pesqueros, quemó parte de las instalaciones de cuatro de las empresas de pesca aquí radicadas.
Los trabajadores dijeron que los incendios fueron la respuesta a la falta de solución a sus reclamos. Ese día vencía el plazo que les había pedido el ministro de Economía provincial, Juan Bontempo, para encontrar una salida al conflicto. Los trabajadores pesqueros piden una baja del impuesto a las Ganancias. Se trata del mismo reclamo que el año pasado hicieron los trabajadores petroleros en la localidad de Las Heras y que terminó con la vida del policía Jorge Sayago.
Además, el día de la furiosa protesta se encontraba en un acto oficial en la provincia el presidente Néstor Kirchner, quien estuvo por un par de horas en la ciudad de Puerto Santa Cruz, casi 500 kilómetros al sur. De ese acto participó también el intendente de Puerto Deseado, Arturo Rodríguez, a quien los manifestantes responsabilizaron por su situación en las pintadas que hicieron en las paredes de las empresas quemadas.
Los huelguistas no comparten el convenio colectivo firmado por el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), que intervino a la delegación sindical local, que representa a los 5 mil trabajadores pesqueros que pasan por Puerto Deseado. Los trabajadores que estos días manifiestan en Puerto Deseado son entre 800 y mil.
Daniel Medina, el delegado "rebelde" del SOMU aseguró ayer a Clarín que el mismo descontento con la conducción nacional del gremio se da en las filiales de Corrientes, Rosario, Necochea y Mar del Plata. Medina negó además que los daños en las instalaciones hayan sido "millonarios", salvo la rotura de "una cámara y un depósito" de la firma Argumasa.
"Los destrozos fueron en oficinas administrativas. Las líneas de producción están intactas y si las empresas quieren operarlas pueden hacerlo perfectamente", dijo Medina. El conflicto lleva 22 días. El líder gremial confirmó que desde el Gobierno provincial les pidieron una tregua hasta el miércoles.
Las cuatro empresas damnificadas fueron Argumasa, Pesquera Santa Cruz, Santa Elena y Empesud. Algunas de ellas son propiedad de empresarios españoles, lo que motivó contactos diplomáticos entre los gobiernos de España y Argentina. Los manifestantes también tomaron el viernes la Municipalidad y el Concejo Deliberante de Puerto Deseado.
El ministro del Interior, Aníbal Fernández, defendió ayer la decisión de enviar a la zona unos 300 gendarmes y agentes de Prefectura. "Sirvió para evitar más conflictos", dijo.
Por Lucio Fernández Moores
23/07/07
CLARÍN

