La Asociación de Compañías Pesqueras de las Islas Malvinas manifestó estar bajo un ataque económico y ambiental por parte de nuestro país. Esto, dijeron, impacta en las pesquerías.
La Asociación de Compañías Pesqueras de las Islas Malvinas manifestó estar bajo un ataque económico y ambiental por parte de nuestro país. Esto, dijeron, impacta en las pesquerías.
Una dura reacción se generó en la industria pesquera que opera desde las Islas Malvinas a raíz de las medidas que la Argentina y los países de la región vienen adoptando contra la ocupación ilegal de ese territorio.
La Asociación de Compañías Pesqueras de las Islas Malvinas (FIFCA), el núcleo empresario del sector en el archipiélago, denunció sentirse amenazada por las acciones de nuestro país.
“Estamos bajo un ataque económico y ambiental (…) La negativa de la Argentina a comprometerse en la administración de los recursos compartidos y del alta mar es incomprensible en los tiempos que corren”, señaló el presidente de la entidad, Stuart Wallace.
El discurso fue pronunciado durante la reunión anual de la FIFCA, que se realizó días atrás en Puerto Argentino (Port Stanley, según los británicos).
Wallace continuó: “Esto ya provocó el colapso de polaca, que alguna vez fue el stock más abundante del Atlántico Sudoeste, e imposibilitará la administración adecuada de los stocks compartidos, una tragedia ambiental que en realidad se puede evitar”.
Al mismo tiempo, el dirigente colocó una cuota de optimismo al mirar el horizonte económico de sus asociados, destacando la reputación de esas firmas y los derechos que les aseguran las cuotas de captura.
Sin embargo, reconoció que enfrentan un momento difícil por lo complejo en sí que resulta el medio y el alto nivel de conflicto que mantienen con buena parte del continente vecino.
La victimización que encarnan las pesqueras de Malvinas está ligada a la decisión Argentina de no colaborar con la investigación científica de las especies, que ellos llaman compartidas, como sucedía en los noventa.
Por otra parte, recientemente los estados miembros de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) acordaron no permitir que amarren en sus puertos barcos con bandera ilegal de las islas.
Este último aspecto podría traducirse en mayores costos operativos para los miembros de la FIFCA, ya que por el momento no disponen de instalaciones para encarar reparaciones a gran escala.
20/12/10
PESCARE
