Envalentonados con la flamante personería gremial que les otorgó luego de años de peregrinar el Ministerio de Trabajo de la Nación, los marineros del Sindicato Marítimo de Pescadores, pedirán el 35 por ciento de aumento salarial a las cámaras empresarias locales.
Envalentonados con la flamante personería gremial que les otorgó luego de años de peregrinar el Ministerio de Trabajo de la Nación, los marineros del Sindicato Marítimo de Pescadores, pedirán el 35 por ciento de aumento salarial a las cámaras empresarias locales.
Como los chicos que comienzan un cuaderno nuevo, ahora con la personería gremial lo que sobra es la formalidad y en ese marco, la semana pasada los dirigentes del sindicato que comanda Juan Domingo Novero terminaron de redactar las tres notas en las que exponen sus pretensiones. Una fue para CAIPA, la otra la recibieron en la calle Alem, en la de Armadores y la restante fue recibida por Francisco Romano, que agrupa a empresas como Baldino y Mattera.
Para estar a tono con lo aceptado por las autoridades laborales, en el SIMAPE no quieren salirse de la raya. Por eso sumaron el 19% de aumento otorgado el año pasado, a partir del acuerdo con la CGT, con el 15% que está previsto que se anuncie en los próximos días como renovación del pacto con los líderes sindicales para el 2007.
El nivel de pretensiones fue confirmado por Pablo Trueba, secretario Gremial del SIMAPE y mano derecha de Juan Domingo. En todo momento la voz del dirigente sonó cautelosa. “Siempre el gremio se manejó por los caminos del diálogo y ahora no será la excepción”, dijo el secretario, al tiempo que anticipó que “esta semana nos sentaremos y comenzaremos a dialogar con los armadores”.
La crisis de la merluza seguramente aparecerá en la mesa de negociaciones entre la patronal y el sindicato. Los empresarios están más que preocupados con la suerte del recurso, ya no para este año, que creen que la situación no pasará a mayores, pero sí para el 2008.
En este contexto de inestabilidad en la captura del recurso, los armadores plantearán sus inquietudes ante un panorama que se torna sombrío con el correr de los meses y no ven con agrado otorgar semejante aumento. Reconocen que los sueldos de los marineros están atrasados pero con la amenaza de colapso de la merluza tienen argumentos de sobra para negarse a pagarlo.
“El problema es que hay más cooperativas y la merluza no alcanza para todas. Pero confío en que se terminará pescando lo mismo que el año pasado”, dijo Novero sin inmutarse, cuando lo enfocaban varias cámaras de televisión con motivo de la personería gremial del SIMAPE.
El razonamiento del titular del sindicato no resiste el menor análisis pero marca un par de cosas. Demostrando que los conoce al dedillo, Novero habló del problema de la merluza pero no cuestionó el rol de los armadores en la crisis biológica. Jamás hablará mal de sus patrones y mucho menos en momentos en que tiene que ir a pedirle aumento.
Una alternativa que cobró fuerza en las últimas horas es que los armadores paguen el aumento, pero desdoblado, al igual que lo hicieron con los obreros de tierra nucleados en el SOIP. “Es una alternativa, pero nosotros vamos por todo junto”, avisó Trueba, cuando se le consultó la posibilidad.
Otro rumor que circuló por la banquina indicaba que los armadores se negarían a pagar el aumento y eso provocaría que el SIMAPE adopte una medida de fuerza prolongada. Subsidios mediante, el objetivo sería que, luego de algunas semanas con los barcos en muelle, la situación de la merluza fuera de un rojo menos intenso.
09/04/07
PESCA & PUERTOS
