Podrían corregirse asimetrías.
Podrían corregirse asimetrías.
(C. Rivadavia) El anteproyecto de ley elaborado en Chubut para restituir el régimen de reembolsos a la exportación por puertos patagónicos podría resolver algunas de las asimetrías que han afectado al puerto local en los últimos años, en particular porque los reintegros quedarían supeditados, si prospera esta norma, al certificado de origen del producto exportado. Esto significa que se pagaría el canon correspondiente al puerto donde el producto se elaboró y no el perteneciente al puerto de salida, algo que durante años ha hecho que productos de Comodoro salieran preferentemente por Puerto Deseado, a raíz de los dos puntos superiores que reembolsaba esa terminal en el viejo régimen.
El reclamo para que los reembolsos contemplaran el certificado de origen ha sido un largo reclamo esgrimido desde el puerto comodorense, podría decirse que desde hace al menos unos 10 años. Es que desde la inauguración de las obras complementarias, en 1996, el puerto no ha podido canalizar la salida de productos que en muchos casos eran elaborados en la ciudad o en su zona de influencia, tanto de la industria petrolera como pesquera.
Así, por ejemplo, bombas de profundidad o pescado elaborado en plantas de esta ciudad era exportado por Deseado. El argumento oficial para esta decisión ha sido la falta de frecuencia de buques mercantes en este puerto; pero en la práctica, los dos puntos superiores de reembolso compensan largamente el flete terrestre que paga el producto, para recorrer los 300 kilómetros de distancia hasta Puerto Deseado.
Paralelamente, el principal escollo para lograr una línea de cabotaje que llegue a este puerto con una periodicidad fija –para de aquí llevar cargas a Buenos Aires y de allí a los mercados externos– a fin de que los exportadores de la zona pudieran contar con una planificación mínima al momento de exportar sus productos, ha sido la falta de cargas de este puerto. “Es el huevo o la gallina –solía decirse para graficar el problema–: no vienen los barcos porque no hay carga suficiente, pero no hay carga porque salen por Deseado, porque aquí no hay frecuencia de buques portacontenedores”, referencia esta última que solía efectuarse en torno a la exportación de productos pesqueros.
El proyecto contempla además otro aspecto que apuntaría a sanear otra de las tergiversaciones que planteaba el régimen de reembolsos: el puntaje de reembolsos correspondiente a cada puerto se pagaría sólo parcialmente, en una escala ascendente conforme mayor sea el volumen de elaboración o manufactura del producto, siguiendo el paradigma impuesto por la chubutense Marta Raso cuando en el 2003 representaba a Chubut en el Senado.
Así, por ejemplo, la exportación de carne o pescado congelado sin procesar tendría sólo un 25 por ciento del canon correspondiente al puerto de origen. Por ejemplo: a Comodoro le tocarían 9 puntos de reembolso, pero si el producto es de escasa elaboración, percibiría sólo una cuarta parte de ese beneficio, en una proporción creciente hasta el 100 por ciento, si se tratara por caso de carne elaborada o pescado envasado. Esta previsión se adopta en el proyecto para todo tipo de productos.
De esta manera, la iniciativa chubutense parece recoger varias de las críticas que se habían formulado al anterior régimen.
03/09/07
PESCA & PUERTOS
