Industriales y dirigentes políticos ligados al sector pesquero advierten que el período de muy buenas ganancias post-convertibilidad concluyó. “Llegó el momento de ajustar controles, costos y operatividad”, aseguran.
Industriales y dirigentes políticos ligados al sector pesquero advierten que el período de muy buenas ganancias post-convertibilidad concluyó. “Llegó el momento de ajustar controles, costos y operatividad”, aseguran.
La sensación fue mutando hasta casi convertirse en certeza: la industria pesquera atraviesa el final de un período de alta rentabilidad iniciado con la caída de la paridad cambiaria.
Si bien en economía es difícil establecer con precisión el inicio o el cierre de un ciclo, hoy se multiplican las voces que avalan este análisis.
El propio subsecretario de Pesca de la provincia de Buenos Aires, Oscar Fortunato, lo reconoció al momento de repasar la realidad del sector.
“Terminamos una etapa de cuatro años de muy buena rentabilidad. Ahora llegó el momento de ajustar controles, costos y operatividad”, dijo abiertamente.
Problemas de mercado
Por su parte, dirigentes de la Cámara de Armadores de Pesqueros Congeladores Argentinos (Capeca) días atrás le trasmitieron una inquietud similar al Gobierno nacional.
Los patagónicos se enfocaron en los problemas de mercado (escasa demanda con precios bajos) que sufre el calamar y, en menor medida, el langostino; junto a la merma en las capturas de merluza hubbsi.
Incluso, le pidieron al subsecretario de Pesca de la Nación, Gerardo Nieto, que gestionara una entrevista con la ministra de Economía, Felisa Miceli, para buscar alternativas superadoras.
Incremento de costos
Según expresan los empresarios locales, es necesario sumar a la lectura de esta coyuntura la presión impositiva y el constante incremento de costos (sueldos, combustibles y otros insumos) que fueron licuando los beneficios de un dólar “alto”.
“La estructura de costos se duplicó en estos últimos años; pero ahora parece pesar más por los problemas que hay para vender determinadas especies”, razonó uno de ellos ante la consulta de Pescare.com.ar.
Por el contrario, los recursos que hoy tienen alta demanda con buenos precios, especialmente pescados blancos, encierran otras amenazas menos visibles.
“Lo que sube mucho también tiene el riesgo de ser reemplazado en el mercado por otros productos más baratos. Ya ha pasado otras veces”, recordó Fortunato, encendiendo una nueva luz de alerta.
12/06/07
WWW.PESCARE.COM.AR
