El centro comercial que fue «okupado» por miles de peces (Tailandia)

El centro comercial que fue «okupado» por miles de peces (Tailandia)

El estallido de la burbuja inmobiliaria ha sembrado el paisaje de muchas ciudades españolas de edificios abandonados a medio construir. Este fenómeno no es exclusivo de nuestro país, como demuestran las numerosas «urbanizaciones fantasma» que existen en Estados Unidos. Sin embargo, en ninguno de los dos países se ha dado un caso tan curioso como el de un antiguo centro comercial de Bangkok que fue invadido por miles de peces tras ser abandonado.


El estallido de la burbuja inmobiliaria ha sembrado el paisaje de muchas ciudades españolas de edificios abandonados a medio construir. Este fenómeno no es exclusivo de nuestro país, como demuestran las numerosas «urbanizaciones fantasma» que existen en Estados Unidos. Sin embargo, en ninguno de los dos países se ha dado un caso tan curioso como el de un antiguo centro comercial de Bangkok que fue invadido por miles de peces tras ser abandonado.

Esta curiosa historia que hemos conocido en el blog «Pijama Surf», y que se ha extendido rápidamente por toda la red, se remonta a 1997. Ese año el centro comercial New World de Bangkok fue cerrado por las autoridades tailandesas, después de descubrir que sus propietarios habían construido varios pisos más de los autorizados.

Dos años después de la clausura, el recinto fue pasto de un incendio que destruyó su tejado. Las lluvias pronto convirtieron la planta baja del deteriorado centro comercial en una auténtica piscina. La acumulación permanente de agua generó serios problemas en el vecindario, ya que propició la aparición de un gran foco de mosquitos.

En regiones tropicales como Tailandia, estos insectos son portadores de toda clase de enfermedades. Por ello, en el año 2000 alguien decidió introducir los primeros peces en el recinto. El objetivo era que se alimentaran de las larvas e impidieran que los mosquitos se convirtieran en una plaga. Con el paso del tiempo, las tilapias de agua dulce se reprodujeron de forma sorprendente, hasta convertirse en los dueños y señores de los 1.500 metros de fondo acuático del centro comercial en ruinas, tal y como demuestran las fotografías publicadas por el chef Jesse Rockwell en su blog «A Taste of the Road».

Las imágenes parecen sacadas de una película de ciencia ficción y muestran cómo miles de peces han invadido espacios por los que hace años paseaban los clientes del establecimiento comercial. Ese aspecto apocalíptico ha convertido las ruinas de este edificio en una atracción turística más de Bangkok.

Sin embargo, disfrutar de este improvisado santuario acuático no está exento de riesgos. El peligro de accidentes por el mal estado de la construcción ha llevado a las autoridades a prohibir el acceso al interior del edificio y estudiar el traslado de los peces para su posible demolición. El objetivo es evitar que decenas de personas se atrevan cada día a visitar esta peculiar piscina y, de paso, alimentar a las miles de tilapias que la habitan. (ABC – España)

09/07/14

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