Desembarcan a los marineros que acusaron de depredación a CONARPESA

En un hecho que no registra precedentes, 18 marineros que trabajaban a bordo del potero “Oryong 756” se negaron a arrojar al mar calamar de poco tamaño. La empresa Conarpesa, propietaria del buque, hizo un desembarque de oficio de esos marineros luego que se negaran a desechar materia prima sin procesar.

En un hecho que no registra precedentes, 18 marineros que trabajaban a bordo del potero “Oryong 756” se negaron a arrojar al mar calamar de poco tamaño. La empresa Conarpesa, propietaria del buque, hizo un desembarque de oficio de esos marineros luego que se negaran a desechar materia prima sin procesar.

(Puerto Madryn) Ante la Delegación Madryn de la Subsecretaría de Pesca de la Nación, la Secretaría de Trabajo Chubut, y la guardia local de la Prefectura Naval Argentina denunciaron que la empresa los despidió de sus puestos de trabajo debido a la negativa de “tirar” al mar varias toneladas de calamar muerto sin procesar, porque aparentemente era de un tamaño menor al que la firma considera comercialmente apto para su traslado a puerto.

El secretario de la Seccional Puerto Madryn del SOMU, Claudio Gross definió concretamente la posición que asumió el sindicato en el conflicto que se desató a partir de la ejecución unilateral de desembarcar obligadamente a los tripulantes, y consideró que “la decisión que tomó el personal embarcado fue la correcta”.

Ese tipo de actitud, a su criterio “tendría que ser imitada por el resto de los tripulantes de todos los buques, incluso en los que se dedican a otro tipo de pesca o a otras actividades”.

Destacó igualmente que “a partir de este momento tendrán todo el apoyo del gremio, porque denunciar depredación no puede implicar un despido”.

Desde su punto de vista, la actitud asumida por Conarpesa, de desvincular a la totalidad de los tripulantes del Oryong 756 “debiera ser origen de sanciones inmediatas contra la empresa, para que no vuelvan a ocurrir despidos por defender el recurso, ya que en definitiva es proteger las fuentes de trabajo del resto de los hombres que trabajan en el mar y en las plantas en tierra, además de ser una fuente de recursos económicos para la Nación”.

Puso sobre relieve la actitud asumida por esos marineros al “destacar la seriedad” con la que tomaron esa decisión, ya que también “realizaron la denuncia como corresponde, con fotografías que probarán lo que expusieron ante la Secretaría de Pesca de la Nación”.

La propietaria del Oryong 756 anunció a la delegación local de la Secretaría de Pesca de la Nación y a la Prefectura Puerto Madryn que “se terminó la temporada de pesca de calamar para ese buque”.

Gross confirmó que tras la denuncia por presunta depredación del caladero de calamar que presentó la tripulación del navío, la firma dejó la embarcación amarrada a puerto hasta su traslado al puerto de Bahía Blanca para un ingreso a dique.

La denuncia fue encabezada por el contramaestre de planta del potero Oryong 756, Jorge Enrique Cariello, quien relató que “una vez que la tripulación estaba procesando el producto como vaina y rejo, que implica por un lado la parte de los tentáculos y por el otro el cuerpo del animal, el capitán ordenó después que el calamar chico lo tiremos al mar y que procesemos únicamente el grande”.

Dijo que haberse dado cumplimiento con la orden del capitán “un 80% de la captura hubiese ido ya muerta al agua”. Explicando a continuación que “cuando el segundo contramaestre me comunica la orden del capitán, me negué a ejecutarla, informado el personal de planta de procesamiento a bordo, respecto a la decisión del capitán también se niega a tirarlo al mar, por lo que se decidió continuar con la ejecución de la primer orden que había emitido que era procesarlo”, explicó.

07/07/08
PESCA & PUERTOS

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