La Agencia de Sanidad Alimentaria de Canadá (CFIA) desarrolló un método innovador para detectar toxinas paralizantes de los moluscos (PSP) en mejillones, almejas, ostras y vieras, y la concentración de las distintas toxinas.
La Agencia de Sanidad Alimentaria de Canadá (CFIA) desarrolló un método innovador para detectar toxinas paralizantes de los moluscos (PSP) en mejillones, almejas, ostras y vieras, y la concentración de las distintas toxinas.
Este avance brindará la oportunidad de evitar intoxicaciones con mayor anticipación.
El consumo de toxinas PSP puede provocar diversos síntomas, que incluyen hormigueo y adormecimiento en los labios, lengua, manos y pies, y dificultad para tragar. En casos graves, se puede presentar dificultad para caminar, parálisis muscular, respiratoria y puede provocar la muerte.
“Éste es otro ejemplo del trabajo excelente del Gobierno de Canadá para mejorar la sanidad alimentaria a través de la ciencia”, dijo el ministro de Agricultura Gerry Ritz. “Al implementar este nuevo método de análisis, reconocido internacionalmente, Canadá continúa siendo líder mundial en el control de toxinas marinas.”
La prueba utiliza un método llamado cromatografía líquida con oxidación post-columna (LC PCOX) para separar las muestras de fluido a nivel molecular. Esto permite que los componentes tóxicos individuales se puedan medir e identificar.
Esta prueba reemplaza al método tradicional de bioensayo con ratones que se utiliza desde la década de 1950, en el que se determinan los niveles de toxinas estudiando los efectos en los ratones.
“Con el método anterior se podía determinar si el molusco era apto para el consumo”, explica Jeff van de Riet, coordinador principal de investigación del Laboratorio Darthmouch de CFIA. “Este método nuevo nos permite analizar los niveles de toxinas PSP con más precisión, de modo que podemos detectar concentraciones bajas antes de que se vuelvan peligrosas. También reduce el costo de las pruebas en más de un 50%”, agrega.
El método nuevo fue puesto en práctica en abril de este año en los laboratorios de CFIA en Burnaby (Columbia Británica), Longueuil (Quebec), St John’s (Terranova y Labrador) y Dartmouth (Nueva Escocia). Estos laboratorios procesan más de 10.000 muestras cada año para verificar que los moluscos capturados en Canadá sean aptos para el consumo.
El método de análisis fue desarrollado y validado por el Laboratorio de Dartmouth de la CFIA, en conjunto con el Instituto de Biociencia Marina del Consejo Nacional de Investigación de Canadá. En marzo recibió aprobación de la Asociación de Químicos Analíticos Oficiales (AOAC), un organismo de estandarización de métodos analíticos y actividades de laboratorio reconocido en todo el mundo.
27/05/11
FIS.COM

