¿Dónde radica el interés del Reino Unido de extender su potestad en las áreas de influencia de las islas Malvinas sobre la plataforma continental del límite exterior del archipiélago? En gran medida responde al viejo anhelo de encontrar allí petróleo, y, al mismo tiempo, de ampliar su posición geopolítica.
¿Dónde radica el interés del Reino Unido de extender su potestad en las áreas de influencia de las islas Malvinas sobre la plataforma continental del límite exterior del archipiélago? En gran medida responde al viejo anhelo de encontrar allí petróleo, y, al mismo tiempo, de ampliar su posición geopolítica.
Por estos días barcos científicos sondean minuciosamente la porción del Atlántico Sur que bordea las Malvinas en busca de datos que permitan revivir el tradicional sueño isleño de descubrir y producir petróleo. Es parte de un plan privado de exploración, alentado por las autoridades del gobierno de las Malvinas con el guiño de Londres, que incluye la decisión de abrir durante el próximo verano nuevos pozos en la plataforma marina en dos áreas: una, 100 kilómetros al Norte, y otra, casi 200 al sur de las islas.
El petróleo sería la garantía que esperan las autoridades isleñas para tener una economía autosuficiente de largo plazo, que elimine la dependencia de la pesca. En abril último, Phyllis Rendell, la directora del Departamento de Recursos Naturales, describió ante LA NACION en detalle esos proyectos y enfatizó que en nada se alterarán por la decisión del gobierno de Néstor Kirchner de cancelar los acuerdos de cooperación en materia de hidrocarburos. Actualmente, cuatro nuevas compañías radicadas en Londres mantienen las operaciones. Son Rockhopper LTD, Argos, Desire Petroleum y Falkland Oil and Gas (FOIL).
24/09/07
LA NACION
