(FNM) Durante tres años, y a través de la observación sobre el Atlántico en Nueva Escocia, Boris Worm, un científico marino, se abocó a estudiar de qué manera prevenir el colapso de una pesquería. Hacia el 2006, Word y su equipo habían llegado a la conclusión de que aun cuando la biodiversidad podría desacelerar la erosión de los stocks pesqueros, no podría evitarla. Arribaron a la sombría predicción que para el 2048 todas las pesquerías comerciales del mundo, colapsarían.
(FNM) Durante tres años, y a través de la observación sobre el Atlántico en Nueva Escocia, Boris Worm, un científico marino, se abocó a estudiar de qué manera prevenir el colapso de una pesquería. Hacia el 2006, Word y su equipo habían llegado a la conclusión de que aun cuando la biodiversidad podría desacelerar la erosión de los stocks pesqueros, no podría evitarla. Arribaron a la sombría predicción que para el 2048 todas las pesquerías comerciales del mundo, colapsarían.
Recientemente, dos economistas y un biólogo marino han examinado una idea que podría prevenir tal catástrofe. Se trata de la privatización de las pesquerías comerciales, a través de lo que se conoce como Cuotas Individuales Transferibles de captura (ITQ, según su sigla en inglés: Individual Transferable Quotas).
Christopher Costello y Steven Gaines (el biólogo), ambos de la Universidad de California, y John Lynham, de la Universidad de Hawai, confeccionaron una base de datos de las pesquerías comerciales del mundo y sus capturas, con indicación de cuáles son administradas mediante ITQs. Dado que las pesquerías no fueron escogidas al azar, y en ausencia de un control experimental, ellos adaptaron técnicas tomadas de la literatura médica (conocidas como “propensity-score matching” y “fixed – effects estimation”), para apoyar sus análisis. El primer método compara pesquerías que resultan similares en todos sus aspectos, excepto en el uso de ITQS; el segundo método, promedia el impacto de las ITQs sobre muchas pesquerías, y examina qué sucedió después de la introducción del sistema de ITQs.
Durante años, economistas y grupos ecologistas como Defensa Ambiental, han argumentado a favor de la ITQs. Hasta ahora, las pesquerías individualmente tomadas han provisto sólo evidencias anecdóticas de las bondades del sistema. Pero comparando a todas juntas, el nuevo estudio, publicado esta semana en Science, constituye una poderosa demostración de que realmente funciona. Según el Dr Word, ayuda también a rebatir el argumento de que las pesquerías con ITQs funcionan mejor solamente porque se aplicaron a stocks pesqueros de mayor valor inicial. Los nuevos datos demuestran que antes de su conversión, las pesquerías que hoy operan con ITQs estaban exactamente en el mismo estado de olvido que las otras.
A pesar de que los resultados son estimulantes, las pesquerías con ITQs son minoría. La mayor parte tienen una cuota anual de captura y otras restricciones, tales como la duración de la temporada de pesca, o el tipo de artes de pesca. Pero esto puede resultar en una “carrera por pescar la cuota”. Los pescadores se ven así incentivados a trabajar más duro y desplazarse más lejos, lo que puede llevar a la sobrepesca, una clásica tragedia para el conjunto.
El uso de las ITQs cambia este sistema mediante la división de la cuota y su asignación a los pescadores como un derecho a largo plazo. Los pescadores adquieren por tanto un interés en el buen manejo y conservación, dado que ambas cosas incrementan el valor de su pesquería, y de su cuota de participación en ella. Y dado que las cuotas pueden ser comercializadas, los que quieren pescar más pueden comprar derechos adicionales, en lugar de recurrir a tácticas de pesca brutales.
Las pesquerías del fletán (halibut) Alaska y de la centolla (king crab) de Alaska ilustran acerca de cómo las ITQs pueden cambiar los comportamientos. La pesca en esas aguas se había tornado en una carrera tan intensa, que la temporada se redujo a sólo dos o tres días de frenética actividad. La sobrepesca se hizo común. Y cuando la captura llegaba a tierra, los precios se derrumbaban debido a la inundación de producto en el mercado. Las serias heridas y aun muertes se hicieron tan frecuentes en la pesca de la centolla, que convirtieron a esta pesca en una de las actividades más riesgosas de los EEUU, generando incluso su propia serie de televisión: “Pesca mortal”.
Después de una década de utilización de las ITQs en la pesquería del fletán, la temporada de pesca promedio ahora se extiende por ocho meses. La cantidad de casos SAR se redujo en más del 70%, y los fallecimientos de pescadores en un 15%. Además, el pescado puede venderse en una época del año comercialmente más conveniente, y fresco, lo que permite un mejor precio.
En un informe sobre esta pesquería, Dan Flavey, que es uno de los pescadores, afirma que algunos de sus colegas están presionando para reducir la cuota en un 40%. “Muchos pescadores ahora apoyan reducciones en la cuota, porque siente que eso garantizará que en el futuro, cuando los stocks se recuperen, ellos participarán de los beneficios”, agrega.
Y si bien son importantes las autoridades del gobierno en la asignación de cuotas, lo es también el contralor del sistema ejercido por los mismos pescadores. El Dr Worm hace notar que en la pesquería de la langosta del Atlántico, se ha generado espontáneamente un sistema basado en la propiedad. Las familias reclaman propiedad sobre parcelas en el mar, y mantienen alejados a otros. Cualquiera que trate de forzar su ingreso, se arriesga a sufrir la consecuencias, su aparejo puede resultar cortado, o a un su embarcación puede desaparecer.
Jeremy Prince, un investigador pesquero de la Universidad de Murdoch, en Australia, ha estado involucrado con las ITQs desde su implementación pionera, allá por principios de la década del 80, en Australia, Nueva Zelanda e Islandia. En Australia hay una sola forma de administrar con derechos de propiedad, señala. Dependiendo de la naturaleza de la pesquería, pueden funcionar mejor otros métodos: la división y venta de trampas para langostas, cantidad de peces, cantidad de embarcaciones, porciones del océano, o incluso arrecifes individuales. La mejor opción dependerá del valor y la biología subyacente de cada pesquería, y en algunos casos puede que definitivamente el mecanismo no sirva. En una pesquería con un stock improductivo extenso que crece lentamente, los pescadores pueden preferir ganancias de corto plazo, antes que promesas de un ingreso a largo plazo, y por tanto intentarán capturar toda la pesca disponible directamente. De todas formas, el Dr Prince cree que, por encima de todo, los mecanismos basados en el mercado son la forma de avanzar.
El ámbito más difícil para introducir este tipo de métodos de conservación, lo constituye las aguas internacionales. Los intentos efectuados hasta ahora fracasaron. Un problema, es que simplemente hay mucha deshonestidad en el océano abierto. Algunos científicos piensan que una renegociación de la Ley del Mar en las Naciones Unidas es la única forma, o bien una prohibición completa de la pesca en aguas internacionales. Y aunque se trate de una decisión dramática, sus efectos podrían no ser demasiado importantes. El Dr Worm recuerda que el 90% de la pesca mundial se captura en aguas nacionales.
Ahora bien, si el Dr Costello y sus colegas están en lo cierto y la motivación de la renta puede conducir a la sustentabilidad de la actividad, ¿ porqué de las más de 10.000 pesquerías existentes en el mundo, sólo 121 se manejan con ITQs? La asignación de cuotas de capturas es un procesos difícil y frecuentemente traumático. Según Joe Sullivan, del estudio jurídico Mundt MacGregor, de Seattle, en los EEUU puede llevar entre 5 y 15 años. El público, a veces se resiste a la privatización de los recursos públicos, agrega, y si el gobierno se involucra demasiado en los detalles de la privatización, (en lugar de dejar que lo resuelvan los propios pescadores), ésta puede terminar políticamente enredada. Sin embargo, la evidencia de que las ITQs funcionan, es un poderoso anzuelo para capturar la decisión política y la atención pública necesarias para expandir una idea que podría prevenir un desastre ecológico.
(Traducido de The Economist, 18/09/08)
Para mayor información sobre el sistema de cuotas en la Argentina, ver la presentación de CAPeCA en la EXPOPESCA 2008, haciendo click aquí .
30/09/08
NUESTROMAR
