Calculan en Mar del Plata pérdidas por 8 millones de dólares

Los piquetes mantienen bloqueado al puerto de Mar del Plata. Ya se echaron a perder unos 3 millones de kilos de pescado fresco. El conflicto que se inició con una empresa ya afecta a toda la industria y comercios de la zona.

Los piquetes mantienen bloqueado al puerto de Mar del Plata. Ya se echaron a perder unos 3 millones de kilos de pescado fresco. El conflicto que se inició con una empresa ya afecta a toda la industria y comercios de la zona.

Lo que empezó como un reclamo específico y puntual de trabajadores de ocho cooperativas a la empresa pesquera Giorno S.A, terminó convirtiéndose en un conflicto de enorme magnitud, que en apenas 10 días provocó pérdidas económicas que ya superan los 8 millones de dólares.

Los cortes en las vías de acceso al puerto no sólo paralizan a la industria pesquera.

La estiba, el transporte, los almacenes navales, astilleros, proveedores de insumos y combustibles, fábricas de harina y redes, la totalidad de la flota, agencias marítimas, distribuidores y comerciantes sufren por igual las serias consecuencias de los piquetes que mantienen al puerto inoperable.

Durante estos días se echaron a perder unos 3 millones de kilos de pescado fresco y decenas de buques intentaron con suerte dispar ser recibidos en otros puertos para descargar sus capturas.

Además de eso, las exportaciones desde Mar del Plata están suspendidas por la imposibilidad de llegar con los contenedores hasta los muelles para embarcarlos al exterior. "Esto se ha extendido más de la cuenta", admitió el intendente interino, Luis Rech, quien está al frente de la Municipalidad en un momento delicado, en reemplazo del jefe comunal, Daniel Katz. Es que la diferencia entre Giorno y los obreros de las cooperativas, a esta altura, quedó enterrada bajo nuevos reclamos de todos los afectados y por nuevas peticiones del Sindicato de Obreros de la Industria del Pescado que pretende desterrar el sistema de cooperativas para que todos los fileteros, peones y envasadores sean registrados bajo relación de dependencia. Hace una semana se hablaba de cómo reconciliar a una empresa con los obreros de las cooperativas que suelen trabajar para ella y de qué manera restablecer la normalidad en el puerto. Hoy, la situación es mucho más compleja.

Rech consideró que una vez que se encaminen las negociaciones entre la empresa Giorno y los trabajadores de las cooperativas, las graves derivaciones de este conflicto comenzarían a acomodarse solas. Por esa razón la semana pasada pidió que las cosas sean resueltas "de la mejor manera con los actores que tienen que ver directamente; es decir la empresa, las cooperativas que trabajan para esa empresa, el sindicato específico que es el  y el Ministerio de Trabajo", aclaró.

Regresar al punto de origen es el deseo de muchos. No sólo de los grandes industriales de la pesca, sino también de las cientos de cooperativas, empresas, comercios y pymes que desde hace unos 10 días sufren las consecuencias de un puerto completamente inactivo.

El origen del conflicto

Lo cierto es que a esta altura, retrotraerse a ese punto no será sencillo. La controversia inicial partió de un reclamo de 600 trabajadores de ocho cooperativas que trabajan de manera habitual para Giorno, prestándole servicios de procesamiento de pescado.

Las fábricas son El Faro, Puerto Argentino, Fedemar, 4 de Octubre, Gaucho, La Armonía, Tiburón y San Julián, a las que se las acusa de ser "cooperativas truchas". Lo cierto es que el trabajo en estas plantas entró en crisis hace algunas semanas, debido a que Giorno comenzó a entregarles menor cantidad de pescado a causa de la caída en sus capturas. La menor disponibilidad de materia prima provocó una reducción en los ingresos de los obreros, que se lanzaron a reclamarle a Giorno el pago de un salario garantizado -para asegurarse un ingreso en momentos como éste, en los que no hay suficiente pescado- y la registración laboral bajo relación de dependencia.

La respuesta de la empresa es que más allá de una relación comercial eventual, no la une ningún otro tipo de vínculo con las cooperativas que, -aseguraron- también les prestan servicios a otras firmas del sector.

Pero lejos de quedar acotado en este punto, el problema adquirió una magnitud enorme desde el momento en el que los trabajadores resolvieron protestar cortando los accesos al puerto, arrastrando así a toda la industria a una situación de conflicto.

La permanencia ininterrumpida de los piquetes en Martínez de Hoz y Ortíz de Zárate y en la avenida De los Pescadores es hasta el momento la manifestación más importante que tuvo la protesta.

Hace una semana, parecía que los cortes serían levantados, cuando los trabajadores se comprometieron a hacerlo durante una audiencia de mediación judicial.

De este modo, se abriría la negociación entre Giorno y los trabajadores de las cooperativas en el Ministerio de Trabajo. Pero lo cierto fue que el acuerdo no se cumplió.

Hoy existe una orden judicial del fiscal Mariano Moyano ordenando el desalojo de los manifestantes, pero la medida debe cumplirse garantizando la "integridad física" de los trabajadores, cosa que la Prefectura no está en condiciones de asegurar. Con esta fórmula el fiscal logró mantener la situación a raya, evitando escenas de violencia en los piquetes.

En paralelo, durante los últimos días se desarrolló una evidente interna gremial entre la CTA y el SOIP, ya que la central obrera fue la que se presentó en un principio como la interlocutora de los trabajadores de las ocho cooperativas ante Trabajo y los empresarios. Pero el SOIP logró correr en las últimas horas a la CTA del centro de la escena haciéndose cargo de la protesta y redoblando la apuesta.

El gremio del pescado ya no sólo habla por los obreros del conflicto original; también lo hace por otros 4.500 que se desempeñan en cooperativas, para los que pide la registración laboral bajo relación de dependencia y lo hace en medio de un paro por tiempo indeterminado.

Tregua "legal"

El feriado de fin de semana trajo una tregua "legal" en el conflicto que mantiene paralizado al sector pesquero después de que el viernes el SOIP decidiera un paro por tiempo indeterminado y los trabajadores de cooperativas irregulares ratificaran los cortes en el acceso al puerto marplatense.

En realidad, la situación sigue tal cual quedó el viernes a la noche pero al no haber actividad en el Ministerio de Trabajo, las partes esperarán hasta mañana para volver a conectarse a través de la cartera laboral y así tratar de avanzar en un acuerdo que permita descomprimir la situación que ya lleva varios días.

El conflicto impide el desarrollo normal de la actividad pesquera local, dado que mantienen piquetes en los accesos a las principales empresas del puerto.

Sobrellevando el piquete

El tiempo corre a distinta velocidad según desde donde se lo considere y en función de lo que afecte. No es igual para los empresarios pesqueros, que para los trabajadores alzados en protesta. Mientras aquellos debaten la forma de dejar de ganar lo menos posible, éstos soportan el frío y el hambre en medio del humo negro de las gomas.

Los trabajadores del pescado que reclaman condiciones dignas en sus empleos o, mejor aún, que se los considere de una vez como trabajadores, superaron ya los 10 días de medida de fuerza y para sobrellevar las acciones dependen del apoyo externo. Por eso es que en los últimos días, a medida que el conflicto se extendió en los medios de comunicación a toda la ciudad, han comenzado a recibir el respaldo de distintos sectores.

Ayer fue el turno de la cultura. El Grupo El Caldero llevó a cabo funciones de teatro y títeres para los niños, en tanto otro grupo de artistas barriales se acercaron guitarra en mano para acompañar con algo de música. "Había que ver las caritas de los nenes… Me pregunto entonces por qué ellos tienen que estar privados de todo eso, porque a cuánto más precaria sea la situación laboral de sus padres, menos posibilidades de acceder a la música, al teatro, al arte, a la cultura en general tienen estos chicos", dijo emocionada Elda Taboarda.

A propósito, agrupaciones sociales, universitarias y culturales, que habitualmente manifiestan de un modo indistinto su apoyo a reclamos y reinvidicaciones, se acercaran en la semana para organizar un evento relacionado con el Día del Niño, aún cuando todavía falten dos semanas para su celebración.

Las novedades en torno a la solución del conflicto ni se asoman. Parece que el reclamo será de largo aliento y al frío, al hambre, a la distancia del hogar, en las últimas horas se le han sumado algunas amenazas. "Ya sabemos de qué se trata esto, no hay problemas. Nosotros cada día que pasa aumentamos nuestra moral, en especial desde que todos los trabajadores se dieron cuenta de que nuestro reclamo es el de todos", comentó Taboarda. Trabajadores de otras cooperativas, que no están involucrados en el conflicto directo con la empresa Giorno, llegaron hasta el piquete para brindar su apoyo, aunque por temor a represalías no permanecieron allí.

Los efectos en comercios de la zona

En la principal arteria comercial del puerto, la calle 12 de Octubre, ya comenzaron a sentirse los efectos de las medidas de fuerza que mantiene paralizada a la industria pesquera local y varias actividades relacionadas con ella. Los propios comerciantes aseguraron estar experimentando una notable caída en las ventas desde que se desató el conflicto. Por estas horas, en las verdulerías, almacenes y polirrubros comienzan a percibirse los efectos de una crisis que, en caso de perdurar en el tiempo, rápidamente podrían expandirse por toda la ciudad.

29/07/07
LA CAPITAL – MAR DEL PLATA

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