La Armada uruguaya investiga una contaminación detectada en el río Uruguay, fronterizo con Argentina, en las inmediaciones de la planta de celulosa que construye la empresa finlandesa y que ha provocado un serio diferendo entre ambos países.
La Armada uruguaya investiga una contaminación detectada en el río Uruguay, fronterizo con Argentina, en las inmediaciones de la planta de celulosa que construye la empresa finlandesa y que ha provocado un serio diferendo entre ambos países.
MONTEVIDEO (AP) – El responsable de relaciones públicas de la Armada, capitán Alejandro Añón, dijo a la AP que "el viernes pasado se detectaron dos manchas en el río, una en el kilómetro 105 aguas arriba del puente binacional General San Martín, y otra aguas abajo a la altura de los kilómetros 83 y 85, cerca de la ciudad de Fray Bentos".
Se tomaron muestras del fluido, que según Añón eran "una película muy fina y bastante diluida", que en el caso de la que estaba río arriba "tenía unos dos kilómetros de largo y aproximadamente un metro de ancho".
El servicio de hidrografía de la Armada uruguaya realizará ahora análisis de las muestras extraídas para determinar su composición, informó.
Aunque deberán esperarse los resultados de esos análisis durante algunos días, Añón adelantó que a su juicio no tienen ninguna relación con la construcción de la planta de celulosa de la firma Botnia, sino que se trataría de residuos vertidos por alguna embarcación.
"Lo más probable es que se trate de alguna embarcación que desechó algo de líquido de su sentina", indicó. Estos desechos podrían estar compuestos por "aceite, combustible, agua, pintura, por ejemplo".
Integrantes de la autodenominada "Asamblea Ambientalista" de la ciudad argentina de Gualeguaychú, que se oponen a la construcción de la fábrica en la margen opuesta del río, hace dos años que vienen realizando protestas para evitar que la planta se instale en esa zona, aduciendo probables riesgos al ecosistema.
Las demostraciones han ido tomando paulatinamente más agresividad a medida que avanza la construcción, y desde octubre del año pasado los manifestantes mantienen bloqueado el paso por el puente impidiendo la circulación entre ambos países.
Uruguay, que ha dado autorización a la planta basado en que la tecnología que empleará cumple con las normas de protección ambiental más severas a nivel internacional, considera que el corte del puente constituye una violación de los tratados internacionales de libre circulación, y en particular el tratado fundamental del Mercado Común del Sur (Mercosur) que integran ambos países junto a Brasil y Paraguay.
Argentina, por su parte, ha acusado a Uruguay de violar el estatuto que rige el uso binacional del río al autorizar el levantamiento de la planta, y ha recurrido a la Corte Internacional de Justicia de La Haya, que está estudiando esa demanda.
08/09/07
UNIVISION
