Ambientalistas exigen expropiaciones de ley.
Ambientalistas exigen expropiaciones de ley.
Los terrenos a expropiar consisten de franja de 75 metros a lo largo de unos tres kilómetros de playa que suman un total de 46.6 hectáreas, las cuales están en manos de inversionistas que pretenden realizar desarrollos urbanos, lo que alteraría las condiciones ecosistémicas que precisa la tortuga baula para anidar. El Parque Nacional Marino Las Baulas ha sido identificado como el sitio más importante de anidación que queda en el Pacífico Oriental.
Este miércoles 29 de agosto, miembros de la Red Nacional para la Conservación de Tortugas Marinas de Costa Rica entregaron una carta al Presidente Dr. Oscar Arias Sánchez, manifestando su malestar porque las autoridades no han procedido con las expropiaciones en el Parque Nacional Marino las Baulas de Guanacaste. Desde enero del 2006, la Procuraduría General de La República (C 444-2005) dio luz verde para que el Estado expropiara los terrenos que legalmente pertenecen al Parque Nacional, pero lamentablemente el interés público no ha prevalecido y desde el 29 de mayo del presente año el proceso se encuentra estancado. Hasta el momento, tan sólo se ha expropiado un 0.22% de los terrenos.
La carta de los ambientalistas estuvo acompañada por una petición firmada por 7685 ciudadanos costarricenses, clamando por la recuperación y protección inmediata de los terrenos costeros, como medida para asegurar la integridad ecológica de la playa más importante de anidación de tortuga baula en el Pacífico americano, amenazada por el desordenado e insostenible desarrollo urbano en Guanacaste.
"El Estado parece empeñado en defender los intereses de los inversionistas, quienes pretenden valores de expropiación sobredimensionados, acorde con el actual mercado inmobiliario en Guanacaste", se quejó Randall Arauz, del Programa Restauración de Tortugas Marinas. "Los inversionistas compraron esos terrenos con pleno conocimiento que se encontraban dentro de los linderos de un Parque Nacional, además de que la Ley dicta que el precio a pagar debe ser fijado por el Ministerio de Hacienda, por lo que no hay justificación para el estancamiento del proceso", informó Arauz.
La situación del Parque Nacional Marino Las Baulas no es nueva para el Presidente Dr. Oscar Arias. En 1990, durante su primer término como Presidente, recibió una misiva apoyada por firmas de más de 150 expertos internacionales de tortugas marinas participantes en el Décimo Taller Internacional de Biología y Conservación de Tortugas Marinas (Jekyl Island, Carolina del Sur), clamando por la interposición de sus buenos oficios para proteger esta importantísima playa de anidación del desarrollo de infraestructura costera.
"Es una lástima, porque si hace 17 años el Presidente Arias hubiera escuchado la voz de los expertos, no estaríamos con los problemas actuales", se lamentó Claudio Quesada de Asociación ANAI. "Esperamos que el Presidente Arias y su iniciativa Paz con la Naturaleza aproveche esta oportunidad, quizás la última, para demostrar su compromiso con la tortuga baula y el desarrollo sostenible de las costa Guanacasteca", dijo Quesada.
Los terrenos a expropiar consisten de franja de 75 metros a lo largo de unos tres kilómetros de playa que suman un total de 46.6 hectáreas, las cuales están en manos de inversionistas que pretenden realizar desarrollos urbanos, lo que alteraría las condiciones ecosistémicas que precisa la tortuga baula para anidar. "Actualmente se cuentan con los criterios científicos y legales, además del apoyo económico internacional necesarios para proceder inmediatamente con la protección del Parque, y aún es una incógnita para nosotros el por qué no se avanza en este tema", detalló Didiher Chacón de Asociación WIDECAST-Costa Rica.
"No sabemos qué ocurre, no estamos hablando de expropiar una comunidad costera costarricense que lleva muchas generaciones viviendo en el sitio. Por el contrario, los dueños de los terrenos a expropiar son en su mayoría empresas y sociedades anónimas las cuales no pueden tener mayor prioridad que los recursos naturales que nos pertenecen a todos los costarricenses", expresó Wagner Quirós, coordinador de la Red Nacional para la Conservación de las Tortugas Marinas.
Lo más contradictorio es que el país como parte de varios convenios internacionales se ha comprometido a proteger esta especie, mientras que el ejemplo que da es otro. Ese es el caso del desacato a las recomendaciones establecidas por la resolución 001 de la Convención Interamericana para la Conservación y Protección de la Tortuga Marina (CIT), la cual urge a los países que poseen playas de anidación de tortuga baula del Pacífico Oriental a tomar las medidas de conservación pertinentes para su protección. Paradójicamente Costa Rica es la sede de la secretaría pro-tempore de la Convención y ha solicitado formalmente ser la secretaría permanente.
Finalmente es meritorio que la sociedad costarricense sepa que según la Unión Mundial Para La Naturaleza (UICN), la tortuga baula del Pacífico está críticamente amenazada de extinción, y el Parque Nacional Marino Las Baulas ha sido identificado como el sitio más importante de anidación que queda en el Pacífico Oriental. "Esto es serio, la extinción es para siempre, y tenemos la responsabilidad de legar una Costa Rica con biodiversidad a nuestros hijos y no playas llenas de cemento", concluyó Rolando Castro de CEDARENA (Centro de Derecho Ambiental y de los Recursos Naturales).
Por Wagner Quirós Pereira
Coordinador – Red Nacional para la Conservación de las Tortugas Marinas de Costa Rica
www.redtortugasmarinascr.org
03/09/07
ECOPORTAL
