Los 28 pescadores de Ghana y Sierra Leona que el pasado 20 de mayo denunciaron condiciones de esclavitud en un barco de bandera china -de lo que la Justicia Penal no halló pruebas- tienen previsto retornar esta semana a sus países, tras firmar un acuerdo en el Ministerio de Trabajo con la empresa china que los contrató.
Los 28 pescadores de Ghana y Sierra Leona que el pasado 20 de mayo denunciaron condiciones de esclavitud en un barco de bandera china -de lo que la Justicia Penal no halló pruebas- tienen previsto retornar esta semana a sus países, tras firmar un acuerdo en el Ministerio de Trabajo con la empresa china que los contrató.
El sindicato de la pesca y la organización Mundo Afro analizan ahora presentar el caso ante organismos internacionales, como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la Organización Internacional del Trabajo, ya que consideran que la actuación de la Justicia penal uruguaya fue deficiente, y el contrato firmado por los africanos, ilegal.
El acuerdo, que prevé que no habrá más reclamos de ninguna de las dos partes, incluye un pago de dinero cercano a lo que los pescadores africanos demandaban por deudas contractuales, pero ninguna suma adicional por daños y perjuicios. Además solicitan que la empresa naviera se haga cargo del costo del traslado de los trabajadores a sus países respectivos. De los 28 africanos, 24 viajarán hoy con destino a Sierra Leona. Los otros 4, oriundos de Ghana, volarán esta semana a Guinea, que es donde embarcaron, informó María Isabel Camarano, abogada del sindicato de la pesca.
Explicó que es “de estilo” que la empresa pague el viaje de los tripulantes a su lugar de origen, pero que en este caso eso no se había previsto e iba a ser descontado de los sueldos.
“Luego de extensas negociaciones en el Ministerio de Trabajo, los muchachos africanos y los representantes de la empresa china que los contrató arribaron a un acuerdo, con la presencia de delegados del Sutma y un intérprete”, dijo.
Las últimas semanas los africanos estuvieron alojados en un hotel céntrico que fue pagado por la Cancillería y el Mides, al igual que su alimentación. (Por Eduardo Delgado; El País – Uruguay)
26/06/14

