En 1997, las ventas nacionales (Chilenas) casi triplicaban a las australianas. Hoy sólo son un cuarto. Y Argentina se acerca. Lo grave es que este año EE.UU. se convertirá en el mayor consumidor de vino a nivel mundial.
En 1997, las ventas nacionales (Chilenas) casi triplicaban a las australianas. Hoy sólo son un cuarto. Y Argentina se acerca. Lo grave es que este año EE.UU. se convertirá en el mayor consumidor de vino a nivel mundial.
Chile desperdició en los últimos 10 años su lugar de honor entre los vinos importados en Estados Unidos. En 1997, nada menos que 6,6 millones de cajas de vino chileno se vendieron en EE.UU. Hoy, apenas se bordean los 6 millones al año. El problema es que nuestra competencia, Australia y Argentina, ha registrado un salto de proporciones. La nación oceánica amenaza con desplazar definitivamente a Italia y convertirse este año en el mayor proveedor de vino importado en el país del norte, con 25 millones de cajas. ¿Cuánto exportaba en 1997? Apenas 2,7 millones.
Incluso Argentina, que hace 10 años era desconocida en EE.UU, colocando apenas 500 mil cajas, hoy a punta de una imagen consolidada y por supuesto buenos vinos, supera los 3 millones, y creciendo año a año a tasas de dos dígitos.
No hay dos opiniones en la industria del vino en Chile. El gran desafío para los próximos años es abrirse paso como sea en el mercado de Estados Unidos, que tras un crecimiento sostenido en su consumo, este año se convertirá en el mayor "descorchador" a nivel mundial, superando los 300 millones de cajas.
¿Qué explica esta "derrota" relativa frente a la competencia? Los problemas que hace tiempo viene acusando Chile, ya no sólo como potencia vinífera, sino como potencia agroexportadora. "Nadie nos conoce. No tenemos imagen país, a diferencia de nuestros competidores", dice Patricio Middleton, gerente general de Viña MontGras.
Aumentar considerablemente la inversión en promoción e imagen país es el plan de acción que diversas fuentes del sector viñatero fijan como "urgente" para mejorar la posición actual del vino chileno en el mercado de Estados Unidos, hoy el más determinante a nivel mundial.
El gerente general de Wines of Chile, Ricardo Letelier, reconoce que al ver las cifras nuestro país ha perdido espacio en relación con nuestros dos grandes competidores.
Y afirma que esto pasa en gran medida por la cantidad de recursos que se destina a la promoción y el marketing.
Mientras la industria chilena -que cuenta también con aportes del Estado- destina poco más de US$ 1 millón al año a EE.UU., "Australia pone 20 veces más. Argentina 5 veces más. España que vende menos que nosotros, también cerca de 5 veces", señala.
Para Letelier, es urgente convocar a proveedores, agricultores y todo el "cluster" del vino para aumentar los recursos.
Según Patricio Middleton, gerente general de Viña MontGras, la razón es sencilla. "Los australianos hacen un trabajo de promoción-país que no tiene comparación con el nuestro. Donde hay 5 personas reunidas en cualquier ciudad de EE.UU., hay un stand de vino australiano", dice.
Los presupuestos de Chile en EE.UU. son a su juicio "insignificantes" para los requerimientos de un país que no tiene imagen, por lo que "corresponde que dupique esfuerzos".
Incluso, la industria en general califica de "insuficiente" el aporte de US$ 2 millones anuales hasta 2009 que comprometió el Ministerio de Agricultura para promoción y marketing del vino.
Donde más está creciendo el consumo de vino es en el nicho sobre US$ 6 la botella, donde no está el fuerte de las exportaciones de vino chileno, y donde sí Argentina ha estado focalizando fuertemente su trabajo.
Exequiel Barros, de la consultora mendocina Caucasia, dice que en el último año Argentina ha realizado diversos "tastings" (catas) en ciudades importantes como Nueva York, Houston y Miami. "Además, las viñas han hecho un trabajo muy focalizado en restaurantes", dice.
Mercado: 300 millones de cajas de vino consumirá EE.UU. en 2007, es el nuevo mayor consumidor.
Fuente: El Mercurio
10/04/07
MARITIMO PORTUARIO – CHILE
