Vida Silvestre llama a reforzar la conservación del Mar Argentino

Día Mundial de los Océanos.

Día Mundial de los Océanos.

Realice el siguiente ejercicio. Cierre los ojos por un momento y asocie rápidamente el territorio argentino a una figura geométrica. Si pensó en un triángulo, se equivocó… La respuesta a este engañoso ejercicio se confunde con una engañosa realidad: millones de argentinos olvidan que el mar forma parte de nuestra riqueza natural, y que como tal, debemos preservarlo y utilizarlo en forma sostenible. En el Día de los Océanos, Vida Silvestre propone pensar  y actuar por nuestro mar.

1 Día Para Pensar

8 de junio de 2009 – Aunque son considerados inagotables, nuestros océanos enfrentan un estado de crisis global causado por la sobreexplotación de recursos, especialmente pesqueros; la contaminación; la introducción de especies foráneas; las modificaciones causadas por el cambio climático; entre otras. Todas estas amenazas también afectan nuestras aguas.

En Argentina, “por lo menos 65 especies que habitan nuestro mar se consideran amenazadas de extinción según los criterios de la Unión Mundial para la Naturaleza. Todas las especies de tortugas marinas y un número creciente de tiburones y rayas tienen alta probabilidad de extinción local si no disminuyen las amenazas que los afectan”, advierte el reciente informe “Síntesis para la Conservación del Mar Patagónico y Áreas de Influencia” (www.marpatagonico/libro).

“En algunos casos, el gobierno está comenzando a  implementar Planes de Acción Nacionales (PANs) para el manejo de ciertas especies, como aves marinas, rayas y tiburones, pero en paralelo, otras especies seriamente amenazadas, como las tortugas y el delfín franciscana, no cuentan prácticamente con ninguna medida que garantice su conservación”, explicó Diego Moreno, Director General de la Fundación Vida Silvestre Argentina.

Otra herramienta de conservación utilizada escasamente para resguardar ambientes y recursos marinos son las áreas protegidas. La superficie protegida del Mar Argentino representa tan solo un 0,79%, cifra alejada del 10% deseable para el 2010 acordado en el Convenio sobre la Diversidad Biológica, al cual Argentina suscribe. Incluso, de las 45 áreas protegidas costero-marinas de nuestro país, menos del 15% cuenta con planes de manejo vigentes, y más del 80% carece de recursos suficientes para cumplir con sus objetivos básicos de conservación.

Los planes de manejo también suelen ser deficientes en la gestión de nuestras pesquerías. Por ejemplo, la merluza común, el principal recurso pesquero nacional, cuyo stock de adultos disminuyó más de un 70% en los últimos 20 años según datos del INIDEP, aún no cuenta con un plan de manejo que permita su recuperación. “La reducción de este recurso ya afectó la estabilidad de miles de trabajadores y varias empresas, y está poniendo en riesgo el equilibrio del ecosistema marino. Si esta tendencia se agrava o continua, la especie más cercana a la extinción no será la merluza, sino el pescador y las empresas que se dedican a su captura”, señaló Guillermo Cañete, Coordinador del Programa Marino de Vida Silvestre.

364 Días Para Actuar

Para la Fundación Vida Silvestre, el país debe reforzar las políticas y estrategias de conservación del Mar Argentino. A largo plazo, se debe mejorar la conservación y el desarrollo sustentable de nuestro mar mediante planes de manejo sostenibles, desarrollados en forma participativa, basados en la mejor ciencia disponible, con un marco legal adecuado y una visión sostenible. Para lograrlo, es necesario comenzar a actuar en lo inmediato.

Necesitamos mejorar la implementación de las áreas costero-marinas ya existentes y crear nuevas en zonas estratégicas para la conservación marina, como el área marina anexa a la costa del Parque Nacional Monte León. Se deben reforzar los esfuerzo para proteger especies seriamente amenazadas, por ejemplo, a través de la adhesión del país a esfuerzos regionales como la Convención Interamericana para la Protección y Conservación de las Tortugas Marinas. Es necesario reducir los impactos de la pesca sobre los hábitats marinos y sobre las especies que pueden o no ser objetivo de captura, utilizando dispositivos que mejoren la selectividad para evitar la captura incidental y minimizar el descarte pesquero. Por ejemplo, el próximo 13 de agosto, la Secretaría de Pesca deberá presentar un nuevo dispositivo de selectividad para la pesca de merluza, luego de que en febrero de este año se dispusiera suspender por seis meses el uso del DEJUPA, el dispositivo que permite que los peces juveniles puedan escapar de las redes de arrastre.

En paralelo, debe mejorarse el conocimiento público sobre el estado y la administración de nuestros recursos pesqueros. “En Octubre del año pasado la Fundación presentó ante la Subsecretaría de Pesca de la Nación un pedido de 5 medidas complementarias para blanquear la pesca. Muchas de ellas han sido anunciadas y estarían comenzando a aplicarse, pero otras, como mejorar el acceso a la información, siguen sin anuncios ni medidas efectivas. Sin información transparente y accesible para todos, será imposible comprometer a la ciudadanía para mejorar la administración y el control de sus propios recursos naturales”, enfatizaron desde Vida Silvestre.

07/06/09
FUNDACION VIDA SILVESTRE

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