La tormenta tocó tierra ayer con vientos de hasta 85 kilómetros por hora en la isla de Catanduanes.
La tormenta tocó tierra ayer con vientos de hasta 85 kilómetros por hora en la isla de Catanduanes.
Trece personas han muerto, incluidos tres niños, dos están desaparecidas y más de 100.000 han sido desplazadas en la región oriental de Filipinas a causa de las inundaciones y corrimientos de tierra provocados por la tormenta tropical «Aere», informaron hoy fuentes oficiales.
Las provincias de Camarines del Sur y Albay, en el este, tienen cuatro víctimas mortales cada una y los demás muertos tuvieron lugar en Manila, Bulacan, Catanduanes, Leyte y Samar del Norte, según el último boletín del Consejo Nacional de Respuesta y Prevención de Desastres.
Unas personas murieron ahogadas y otras sepultadas por deslizamientos de tierra provocados por los fuertes aguaceros y el viento, que también derribó postes de la electricidad y árboles.
La catástrofe ha afectado a 111.938 personas o 21.413 familias, de las que 5.000 familias tuvieron que ser evacuadas y otras 4.000 estaban atrapadas en la zona afectada.
«Aere», con vientos sostenidos de 75 kilómetros por hora y ráfagas de más de 90, se encontraba por la tarde en el norte de la isla de Luzón, camino de Taiwán y Japón.
La tormenta tocó tierra el domingo en Catanduanes y se desplaza a unos 15 kilómetros por hora, informó el Servicio Atmosférico, Geofísico y Astronómico filipino.
Cada año, entre 15 y 20 tifones pasan por el archipiélago durante la estación lluviosa, que comienza entre mayo y junio, y finaliza en octubre o noviembre.
09/05/11
LA VOZ DE GALICIA

