Un parque a 4.000 metros de profundidad

Un parque a 4.000 metros de profundidad

WWF/Adena propone al Estado que el cañón de Avilés sea declarado área submarina protegida.

WWF/Adena propone al Estado que el cañón de Avilés sea declarado área submarina protegida.

Lo que queda por conocer de Avilés está bajo las aguas y es un misterio exótico y oscuro. A unas pocas millas de la bocana de la ría existe un paraíso inexplorado que WWF/Adena ha propuesto que sea declarado área protegida subacuática. De este modo, entiende la organización ecologista, se aseguraría «la conservación de los excepcionales valores que caracterizan las aguas y fondos marinos de la plataforma y cañón de Avilés, muchos de ellos aún desconocidos dada la carencia de datos científicos en áreas de profundidad».

WWF/Adena presentó en 2004 al Gobierno de España una lista de veinte zonas costeras que debían contar con una protección oficial. Una de las primeras áreas en contar con esta protección medioambiental fue el Cachucho, un monte subacuático situado frente a Lastres. La organización ecologista trabaja para que la zona comprendida entre el Cabo Peñas y el Cabo Vidío cuente con una protección oficial que salve el tesoro desconocido a unos pocos kilómetros de la bocana de la ría de Avilés. Bajo las aguas más cercanas de Avilés existe un cañón que alcanza los 4.000 metros de profundidad, una circunstancia infrecuente en la geografía mundial.

El cañón de Avilés es una herida abierta en la plataforma continental de dimensiones gigantescas. En sus aguas oscuras se encuentra la guarida del misterioso «Architeutis dux», el calamar gigante, el Kraken de Julio Verne. Este animal es el más ilustre entre los que viven poco más allá de la ría de Avilés, pero la riqueza que WWF pretende que sea protegida es más amplia: corales de profundidad -«Lophelia pertusa»-, algas, aves marinas, cetáceos, tiburones y distintas especies pesqueras de interés comercial.

A este respecto, la organización ecologista solicitó en 2004 al Ministerio de Agricultura y Pesca que se prohibiera el arte de arrastre en las aguas del cañón de Avilés, una medida que salvaguardaría la flora y la fauna.

Pilar Marcos, del programa marino de WWF/Adena, explicó que esta medida debería ser incluida dentro del plan de uso y ordenación. «Hay que saber qué tenemos para poder actuar posteriormente en consecuencia», comentó.

Los ecologistas esperan que en 2012 haya concluido el estudio de la zona. «La importancia de esta área está en su situación fronteriza: de Peñas hacia el Oriente las aguas son cantábricas, desde Peñas hacia el Occidente las aguas son atlánticas, esta confluencia es su singularidad», concluyó.

18/11/07
LNE

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio