Un grupo nacional estaría detrás de la compra de una terminal

Los operadores de terminales se mantienen altamente exitosos y activos, pero se avecinan cambios.


Los operadores de terminales se mantienen altamente exitosos y activos, pero se avecinan cambios.

Cambios en la propiedad de las embarcaciones a medida que las navieras, en busca de flujos de caja, se ven obligadas a vender sus participaciones en las terminales y, a su vez, los operadores de terminales buscan oportunidades de expansión; y cambios en la infraestructura a medida que barcos cada vez más grandes deben ser acomodados”. Neil Davidson, dueño de la frase, es especialista en puertos y terminales de la influyente consultora Drewry Maritime Research. Así concluyó: “Los puertos no deben esperar a que los buques más grandes y que la mayor demanda llegue para tomar acciones, sino que deben prepararse ya porque la clave del futuro es más infraestructura”.

Probablemente Davidson nunca pisó Buenos Aires. Ni esté enterado de los procesos que se gestan aquí. Pero es como si se hubiera inspirado en la realidad local para predicar sobre el presente portuario universal.

¿Por qué? Por dos puntos que gravitan y gravitarán en el negocio portuario argentino.

En primer lugar, una gestión prolija de la AGP y las terminales de Buenos Aires remonta sitemáticamente la empinada cuesta de la revisión contractual de los concesionarios, llave que destrabaría la inversión y renovación total del puerto . Como dijo el CEO de APM Terminals, Kim Fejfer, a La Nacion semanas atrás: se invertirá en infraestructura si hay más tiempo en la concesión. La intención de invertir sigue vigente y a la espera de un Estado que levante el guante.

En segundo lugar, Davidson mencionó palabras clave que casi espejan el caso local al hablar de “ventas”, “cambios accionarios”. ¿Hay actividad fluida entre los fondos de inversión que operan las terminales? Sí, es un hecho. El carril de al lado siempre va más rápido.

Lo cierto es que el sistema portuario local estaría frente a un giro copernicano inédito si se confirma un rumor: que un grupo empresario podría comprar el paquete, total o parcial, de una terminal de contenedores que es sensación por estos días.

Pocas pistas trascendieron. La más importante es la excluyente: ese grupo no tiene historia ni sello en el puerto. La segunda pista es netamente indicativa: la ascendencia sindical es una marca de este conglomerado que incursionaría en un negocio clásico de holdings internacionales, sellando la vuelta del empresariado argentino a los puertos.

Por Emiliano Galli | LA NACION

03/09/13

LA NACION

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