El gobierno debía comprar un software para simular condiciones de navegación y nunca lo hizo. La revelación en el parlamento del Ministro de Relaciones Exteriores Luis Almagro, respecto a que la autorización de Argentina a inversiones en Nueva Palmira, trancadas desde hace seis años, se demoraron porque Uruguay no entregó la información solicitada, provocó desconcierto entre operadores marítimos y malestar a nivel de la oposición política.
El gobierno debía comprar un software para simular condiciones de navegación y nunca lo hizo. La revelación en el parlamento del Ministro de Relaciones Exteriores Luis Almagro, respecto a que la autorización de Argentina a inversiones en Nueva Palmira, trancadas desde hace seis años, se demoraron porque Uruguay no entregó la información solicitada, provocó desconcierto entre operadores marítimos y malestar a nivel de la oposición política.
El Canciller dijo, el jueves 22, en la comisión de Asuntos Internacionales del Senado que aún no se compró un software que simula escenarios de condiciones de navegación relacionadas a las obras proyectadas para Nueva Palmira, como lo son las terminales graneleras Bellwood y Cartisur.
Los dos proyectos representan una inversión que supera losUS$ 150 millones. Esos emprendimientos fueron comunicados por las empresas a las autoridades uruguayas en el año 2007 y a partir de allí hubo varias rondas de intercambio y ampliación de información entre las delegaciones de Uruguay y Argentina en la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU).
El Ministerio de Relaciones Exteriores “sistematizó” la información intercambiada por las delegaciones, a los efectos de cerrar el tema cuanto antes. Esto sucedió cuando el hoy senador Roberto Conde ocupó el cargo de subsecretario. En ese trabajo se detectó que se habían suministrado datos “sin relevancia”, otros que “se habían reiterado”, y se consideró “importante”, dijo Almagro, “asegurar la información respecto a las preguntas sobre la seguridad de la navegación en esa parte del río”.
A partir de allí, la delegación uruguaya comenzó a tratar el tema de las simulaciones, que ya había concretado Argentina.
En la actualidad, dijo el canciller, se gestiona la compra de un software que permita hacer las simulaciones para la navegación. Ese programa, según supo El Observador, tiene un costo que ronda los US$ 35 mil. Almagro dijo a los senadores que el software requerido se tramita para que sea comprado por la Administración Nacional de Puertos (ANP). Sin embargo, el directorio de la ANP “nunca trató la compra de un software de ese tipo”, dijo a El Observador el director José Pedro Pollak (Partido Nacional).
A nivel político, el senador colorado Ope Pasquet, presidente de la comisión de Asuntos Internacionales, expresó su preocupación por la omisión de la cancillería. En una columna para el portal Montevideo.com, escribió que los proyectos para Nueva Palmira fueron presentados en 2007 y aún hoy las autoridades no terminaron de reunir la información que se debe suministrar a Argentina.
“Durante todos estos años, creímos que Argentina demoraba capciosamente su pronunciamiento, probablemente como consecuencia del diferendo por la construcción de la planta de celulosa de Botnia-UPM en Fray Bentos. En el 2013 sabemos que no es así: Argentina no se ha pronunciado porque Uruguay no le ha proporcionado toda la información necesaria para que lo haga”, afirmó Pasquet. “¿Qué dirán los inversores que presentaron sus proyectos en el año 2007? Que no se enoje el oficialismo cuando se le dice que tiene serios problemas de gestión”, escribió el senador colorado que fue subsecretario de Relaciones Exteriores.
Un empresario vinculado a los proyectos que están trancados en Nueva Palmira comentó al suplemento Comercio Exterior & Transporte de El Observador que se sorprendió con la información que aportó el canciller Almagro. Dijo que hace meses le aseguraron desde el gobierno que se había iniciado el trámite para adquirir el software para ser puesto en funcionamiento en el simulador de la Armada Nacional.
No obstante, fuentes oficiales comentaron a El Observador que la cancillería sigue negociando con Argentina para lograr la habilitación de las dos terminales para Nueva Palmira. Entienden que más allá de la información que aportará el software una vez adquirido, Argentina buscará otro artilugio para demorar la autorización. De hecho, Comercio Exterior & Transporte informó que los técnicos de Argentina realizaron la simulación de 50 episodios de navegación. En 45 los resultados obtenidos fueron satisfactorios para la navegación en esa zona, en cuatro el resultado fue regular, y en uno la simulación presentó un escenario negativo. Argentina se basó en esa última simulación para pedirle a Uruguay que haga sus propios estudios sobre la seguridad en la navegación y retrasó su autorización para las inversiones que hoy siguen en lista de espera.
* 25.000 DÓLARES. – Cada día que un barco espera para entrar a un puerto pierde US$ 25 mil. Los dos proyectos trancados para Nueva Palmira implican una inversión de US$ 150 millones.
* 35.000DÓLARES. – El software que deberá comprar Uruguay para cumplir con los pedidos de información de navegación simulada que solicita Argentina tiene un costo que ronda los US$ 35 mil.-
Fuente: El Observador
02/09/13
URUGUAY VISION MARITIMA
