Cuestionan la política energética. La Argentina no es autosuficiente y aumentan las importaciones. En siete años la demanda eléctrica creció 41%, mientras la potencia instalada lo hizo sólo en 21 por ciento.
Cuestionan la política energética. La Argentina no es autosuficiente y aumentan las importaciones. En siete años la demanda eléctrica creció 41%, mientras la potencia instalada lo hizo sólo en 21 por ciento.
Exactamente 24 meses después de un informe técnico, alertando sobre la debilidad de las políticas energéticas nacionales, un grupo de ocho ex secretarios de Energía de la Nación difundieron la semana pasada un nuevo documento. A diferencia del de 2009, ahora la crítica excede la exposición estadística, asumiendo un tono de frontal cuestionamiento a la actual administración nacional.
Dice un párrafo: “La gestión de los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner estuvo signada por la improvisación, la visión de corto plazo, el desaliento a la inversión, el manejo de los operadores del sector mediante subsidios, amenazas y concesiones arbitrarias, las licitaciones poco claras diseñadas para favorecer a empresarios afines, el desaliento a la actividad hidrocarburífera local, y la discrecionalidad en la toma de decisiones”.
Hidrocarburos
El Litoral obtuvo una copia del documento original, y de su lectura se desprende que una de las mayores críticas se orienta a la disminución de las reservas comprobadas de hidrocarburos, calificada como un hecho grave, “que no tiene precedentes en los últimos 50 años; la Argentina ha perdido entre 2003 y 2010 un capital fijo por disminución del stock de reservas de petróleo y gas natural que estimamos en unos 95 mil millones de dólares”.
Este retroceso se vincula asimismo con el deslizamiento del país de un estatus de autoabastecido a uno de dependencia de las importaciones de combustibles. Con referencia al período 2003-2010, dice: “Claramente se demuestra que ha disminuido la exportación de crudo; de gas natural y de naftas; y que en el mismo lapso se ha incrementado fuertemente la importación de gasoil, de gas natural y de fueloil”.
Avalando esta opinión, las cifras muestran que las importaciones de gas natural se incrementaron 3.572 por ciento en el período aludido, 2.943 por ciento en naftas y la poco manejable cifra de 2.835.276 por ciento en fueloil, siempre medido por volúmenes. En cuanto al costo en dólares, las importaciones pasaron de representar 548 millones en 2003 a 4.443 millones en 2010, con un incremento de 711 por ciento.
Un párrafo demoledor se refiere a Enarsa: “A fines de 2004 se crea la Sociedad Anónima Enarsa, que no cotiza en bolsa, con el objetivo principal de ser el representante del Estado argentino en el desarrollo off shore. Sin embargo, en 6 años no se han realizado exploraciones significativas en el mar argentino. En vez de cumplir con su objeto estatutario excluyente, Enarsa se ha dedicado a otros fines ajenos a los normales en una empresa petrolera, tales como comprar lámparas de bajo consumo, a facilitar transporte aéreo a funcionarios y empresarios vinculados con las relaciones argentino-venezolanas y, últimamente, a intervenir en el gran negocio de las importaciones de gas natural que la política de estos años originó”.
Electricidad
En cuanto a la provisión de electricidad, tema que siempre ha sido preocupación del sector industrial, el documento demuestra que entre 2003 y 2010 la potencia eléctrica instalada creció 21%, en tanto que la demanda lo hizo en 41%. “Esta circunstancia provoca aumento de costos de funcionamiento y restricciones de oferta. Si esto no se corrigiera en el futuro conspiraría contra el funcionamiento del sistema productivo y también el social”, afirman los ex secretarios.
También sostienen que hubo una pérdida de capital fijo, ya que la Argentina no amplió la oferta en capacidad instalada de generación, siguiendo el incremento de la demanda. Según sus cálculos, el déficit de oferta acumulado en el período es de unos 5.300 megavatios. Para superar esa brecha, se requieren inversiones de unos 8.000 millones de dólares.
Hasta el viernes pasado, voceros gubernamentales sólo salieron a descalificar a los ex secretarios por sus orígenes políticos, pero no aportaron números que contradigan el informe.
Por Félix Canale
15/03/11
EL LITORAL – SANTA FE



