Vendió casi el 4% de las acciones a diversos fondos internacionales; los españoles tienen el 75,9%.
Vendió casi el 4% de las acciones a diversos fondos internacionales; los españoles tienen el 75,9%.
MADRID.- Repsol reconoció ayer que su objetivo de desinvertir en YPF en favor de socios argentinos, declarado y ratificado en varias ocasiones por la dirección de la empresa, puede ser más flexible de lo esperado.
Por segunda vez en cinco meses, la compañía petrolera dirigida por Antonio Brufau anunció la venta de una nueva porción de la filial petrolera argentina a un fondo de inversión multinacional; en una transacción que le permitió embolsar 639 millones de dólares, Repsol se desprendió del 3,83% de su paquete accionario en favor del operador Lazard Asset Management y otros tres inversores que pidieron mantener su identidad en reserva hasta que la ley las obligue a revelarlas, según confiaron a LA NACION fuentes de la sede central de la compañía en la capital española.
Pero ayer las novedades de la corporación hispano-argentina no se limitaron a esta flamante venta. En el contexto del plan por el que Repsol espera reducir su participación a un piso del 51% de las acciones de YPF en 2014, desde las oficinas de Paseo de la Castellana 280 también se informó que se colocará, mediante una oferta pública de venta (OPV), un mínimo del 6,17% del capital social de su filial argentina, en adición a la venta confirmada ayer.
Ese porcentaje, que podrá ser ampliado al 7,1%, también estará abierto a las inversiones del capital multinacional, aunque Repsol "no ve ninguna contra dicción" en esta potencial colocación de una nueva tajada de su torta accionaria en el exterior y el deseo manifestado por el propio Brufau dos semanas después de concederle "un mayor control" de la compañía a empresarios argentinos.
"Por el momento, el trozo más grande del capital cedido por Repsol lo tiene el grupo Petersen, que es un operador local y se ajusta a lo que buscamos en nuestra política de diversificación del portafolios de activos de la compañía. Y, en este sentido, también ayudan mucho en esta tarea grupos como Lazard, que adquirió esta nueva sección del capital de YPF en nombre de muchos de sus clientes", afirmó el vocero de la petrolera en Madrid.
Lazard, que tiene oficinas en Londres, Nueva York, Hong Kong y otra decena de ciudades, compró un 2,9% de YPF por US$ 484 millones, mientras que la operación anunciada ayer fue completada por la participación de otros tres misteriosos inversores que se quedaron con un 0,93% tras desembolsar US$ 155 millones. "No estamos autorizados a desvelar [SIC] quiénes son esos inversores ni podemos dar datos sobre su origen o sector. Ellos pidieron especialmente mantener su identidad bajo secreto hasta que legalmente estén obligados a darse a conocer", dijo el vocero.
Más allá de las incógnitas, YPF, que ayer reveló un valor de US$ 16.675,5 millones (a razón de US$ 42,4 por acción), profundizó su apertura hacia el capital extranjero en el 49% puesto a la venta por Repsol, que se había iniciado en noviembre del año pasado con la cesión del 3,3% de su capital social a fondos gestionados por Eton Park Capital Management y Capital Guardian Trust Company, y luego de un 1,06% que pasó a formar parte de otros fondos "free float".
De esta manera, Repsol continúa con el control de YPF a partir de su participación del 75,9%; el Grupo Petersen, de la familia Eskenazi, tiene un 15,46% -y una opción a adquirir otro 10% que vence en marzo del año próximo- y el 8,64%, en poder de capitales internacionales.
Adrián Sack
Para LA NACION
15/03/11
LA NACION
