La sesión plenaria del Parlamento Europeo celebrada ayer en Bruselas aprobó en primera lectura dos Directivas sobre seguridad marítima. El primero de los textos legislativos establece “la obligatoriedad de que todos los propietarios de buques que naveguen por aguas comunitarias suscriban una garantía financiera”.
La sesión plenaria del Parlamento Europeo celebrada ayer en Bruselas aprobó en primera lectura dos Directivas sobre seguridad marítima. El primero de los textos legislativos establece “la obligatoriedad de que todos los propietarios de buques que naveguen por aguas comunitarias suscriban una garantía financiera”.
Esta garantía tendrá que cubrir “los costes de alojamiento, asistencia médica y repatriación”. La Eurocámara considera que “la indemnización por daños y perjuicios causados por un buque que no disponga de garantías financieras no tiene que ser asumida en ningún caso por el Estado miembro en el que ha ocurrido el accidente, sino que tiene que correr a cargo de la industria naviera”.
El documento que modifica la propuesta de Directiva de la Comisión Europea fue presentado por el diputado francés Gilles Savary (Partido Socialista Europeo) y sostiene que es necesario “garantizar que los operadores de toda la cadena del transporte marítimo se aseguren de que las mercancías sólo se transportan en buques de calidad irreprochable”.
Además, el pleno subrayó la necesidad de crear un fondo de solidaridad “para cubrir los daños ocasionados por un buque que no haya suscrito garantía financiera alguna”. Este fondo de solidaridad también servirá para indemnizar a terceras personas que sean víctimas de los daños causados por buques que hayan transitado por aguas de la Unión Europea sin el mencionado certificado de garantía financiera.
AUMENTAR LAS INSPECCIONES
La segunda Directiva aprobada “refuerza las inspecciones de los barcos con bandera de países de la UE”. Asimismo, el Parlamento Europeo ha manifestado que los Estados miembros deben garantizar que los siniestros de los buques bajo su pabellón son investigados y también deben llevar a cabo las perceptivas revisiones, homologaciones y autorizaciones de construcción y equipamiento de buques.
El Europarlamento también manifestó que el registro de un buque bajo la bandera de los países comunitarios debe contar con algunas condiciones previas relativas a la seguridad. Los países de la UE “se cerciorarán de que dicho buque cumple las normas y reglamentaciones internacionales que le son aplicables, y garantizarán que está confirmado por pruebas documentales”. En caso necesario, y siempre que no se trate de un buque de nueva construcción, se pondrán en contacto con el Estado de abanderamiento anterior y le solicitarán que les facilite los documentos y datos necesarios.
30/03/07
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