Está en Estambul y mide 1,4 km. Por allí circulará un tren que conectará los continentes.
Está en Estambul y mide 1,4 km. Por allí circulará un tren que conectará los continentes.
ESTAMBUL. En el festejo por el 90° aniversario de la República, Turquía abrió un túnel que conecta por primera vez Europa y Asia a través de un trazado ferroviario submarino que costó unos 3.000 millones de euros. La obra, inaugurada ayer con bombos y platillos, tiene una extensión de 1,4 kilómetro por debajo del Estrecho del Bósforo, que une el Mar Negro con el Mar de Mármara y divide Estambul entre un continente y otro.
El túnel “Marmaray” es uno de los grandes proyectos de infraestructura del gobierno del primer ministro Tayyip Erdogan que ayudaron a impulsar la economía, pero que también provocaron protestas en las calles por las modificaciones al espacio público.
“No es sólo un proyecto de Estambul: es un proyecto de la humanidad”, manifestó Erdogan durante la inauguración, al señalar que esta unión de dos continentes aspira también a acercar a las naciones e impulsar la paz.
Las autoridades esperan que transporte a 1,5 millón de pasajeros diarios y alivie parte de los embotellamientos crónicos de tránsito de la capital turca. Un sueño más distante es que el túnel llegue a formar parte de una nueva ruta ferroviaria para viajar por tren entre Europa occidental y China. Funcionarios turcos dicen que, a más de 55 metros bajo el lecho marino, será el túnel de ferrocarril más profundo del mundo.
El proyecto comenzó en 2005 y debía completarse en cuatro años, pero fue demorado por importantes hallazgos arqueológicos, como un puerto bizantino del siglo IV, cuando los constructores comenzaron a cavar.
El túnel suscitó temores de que pudiera ser vulnerable a los terremotos en una región de gran actividad sísmica. Pero el ministro de Transporte turco, Binali Yildirim, comunicó que está diseñado para soportar un terremoto de 9 grados y lo calificó de “el lugar más seguro en Estambul”.
Se cuenta que el sultán otomano Abdulmejid fue el primero en proponer la idea de un túnel por debajo del Estrecho del Bósforo hace un siglo y medio. Uno de sus sucesores, Abdulhamid, hizo que los arquitectos le presentaran propuestas en 1891, pero los proyectos nunca pasaron de eso.
El túnel es uno de los planes a gran escala del premier Erdogan, que incluyen un túnel separado debajo del Estrecho del Bósforo para autos de pasajeros, un tercer puente sobre el estrecho, el mayor aeropuerto del mundo y un enorme canal.
Los proyectos provocaron acusaciones de que el gobierno adelanta planes que cambian significativamente la ciudad sin consultar a los ciudadanos, preocupaciones q ue impulsaron protestas en todo el país en junio.
A la ceremonia de ayer, en el 90° aniversario de la República Turca, asistieron además de Erdogan y sus principales funcionarios, el primer ministro japonés, Shinzo Abe, cuyo país participó significativamente en el financiamiento y la construcción del túnel.
Tras cortar la cinta, las autoridades de honor bajaron a la estación terminal asiática y realizaron el primer viaje desde esa parada hasta la de Yenikapi, que está en el lado europeo.
A partir de ahora, según informaron los empleados de la red ferroviaria, el trayecto estará abierto al público y será gratis durante los primeros 15 días. El tramo inaugurado ayer tiene una longitud de 13,6 kilómetros. Los trenes de cercanías tienen por ahora capacidad para transportar todos los días hasta un millón de pasajeros, lo que se espera que descongestionará el ahora siempre denso tráfico de Estambul.
Las obras también recibieron críticas en los últimos días por inaugurarse antes de contar con todos los sistemas de seguridad, según aseguraron algunos ingenieros a la prensa turca. Pero responsables de la empresa ferroviaria que operará en el túnel indicaron a la agencia española EFE que el único sistema que no está instalado aún, el ERTMS, no hace falta todavía porque no se conectó este tramo a las vías de alta velocidad.
30/10/13
CLARIN

