"El turismo es una auténtica molestia. La intervención humana en forma de turismo está afectando el ecosistema y debe parar", dijo la semana pasada uno de los científicos reunidos en el Encuentro Consultivo del Tratado Antártico, que se llevó a cabo en Nueva Delhi.
"El turismo es una auténtica molestia. La intervención humana en forma de turismo está afectando el ecosistema y debe parar", dijo la semana pasada uno de los científicos reunidos en el Encuentro Consultivo del Tratado Antártico, que se llevó a cabo en Nueva Delhi.
Voces de científicos y de representantes del sector turístico se alzaron con posiciones encontradas al analizar el impacto de la actividad humana y del cambio climático en la Antártida. vale aclarar, además, que este ha sido declarado el Año Polar Internacional, por lo que se espera la estrecha cooperación de la comunidad científica mundial en esta materia.
Delegados de varios países alentaron la posibilidad de establecer regulaciones: que los buques tengan refuerzos especiales para el hielo —para evitar accidentes— y que las embarcaciones con más de 500 pasajeros no puedan hacer desembarcos, entre otras medidas. Justamente, en enero pasado un buque noruego encalló en la isla Decepción y produjo un pequeño derrame de petróleo.
Por otro lado y según declaraciones a agencias de noticias, desde la Asociación Internacional de Operadores Turísticos en la Antártida dijeron que el turismo no puede prohibirse y que quienes visitan esta región del planeta son personas concientizadas, que respetan su ecosistema y "que no dañan a nadie, incluidos los pingüinos".
Las proyecciones indican que este año llegarán a la Antártida unas 30 mil personas, cuatro veces más que hace diez años. Y esta cifra no incluye a las siete mil personas que pasan por las proximidades, a bordo de grandes cruceros.
06/05/07
CLARIN

