Situación de la industria naval

Carta de lectores del diario La Nación

Carta de lectores del diario La Nación

Señor director:

“Las declaraciones de los presidentes de la Federación de la Industria Naval Argentina (FINA) y la Asociación Bonaerense de la Industria Naval (ABIN), si bien solicitan desde hace años, junto con otras asociaciones afines y sindicatos navales, una mejor consideración para la industria naval, de más está decir que quedan muchas lagunas por resolver sin que éste ni otros gobiernos anteriores se hayan dignado tenerlas en consideración.

“Una de ellas es una resolución de la AFIP/Aduana que ha parcializado a la industria naval, al permitir la reparación de barcos extranjeros en los talleres y astilleros de la hidrovía, sin considerarlos una importación transitoria, ni exigir garantías de elevados costos. Antiguamente estaban exentos en todos los puertos del país.

“Frente a tal circunstancia, sería interesante saber si pagan o no los buques en Buenos Aires (Tandanor), Mar del Plata (diques flotantes), Puerto Belgrano, Dique Seco Puerto Deseado, o si queda dicho pago a discreción del señor Ricardo Echegaray [titular de la AFIP] o del funcionario de turno.

“En la aduana de Necochea/Quequén exigen tal garantía y nuestro astillero se ve imposibilitado de traer buques extranjeros a reparar. Si un día la Aduana decide aplicar la composición de tal garantía en Buenos Aires y la costa atlántica, la situación de dichas firmas se verá muy comprometida.

“Hace 60 años que formo parte de la industria naval. He exportado barcos; fui fundador de la Cámara de la Industria Naval Argentina (CINA), que dio lugar a la FINA; dicté conferencias en el exterior, en la Universidad Católica Argentina y en el Ministerio de Defensa; fui director durante 12 años de la Liga Naval Argentina; fui fundador y primer presidente de la ABIN, además de haber recibido diploma y medalla de oro del Rotary Club Necochea por mi labor desarrollada en el exterior; también fui distinguido numerosas veces por nuestra Marina de Guerra.

“La industria naval argentina -madre de industrias-, que tuvo su auge construyendo grandes buques y con astilleros modernos como Alianza y AFNE, hoy se debate en la subsistencia y va camino de un triste final. La única luz es Caleta Paula y Punta Alvear. Ya hay talleres y astilleros en camino de entrar en convocatorias y quiebras. Son de gusto las continuas llamadas de asociaciones sindicales y empresariales pidiendo la creación de una marina mercante nacional y de una ley de la industria naval.

“¿Habrá intereses creados en ello? ¿Habrá Comisión de Intereses Marítimos en la honorable Cámara de Diputados? ¿En qué quedaron las declaraciones del ex presidente de Brasil, Lula da Silva, y de nuestra señora Presidenta con respecto a la industria naval y su complementariedad?

“Como ejemplo diré que hace algunos meses venían a puerto Quequén tres barcos chinos para su reparación total a flote, para ser luego terminados en los diques flotantes de Mar del Plata.

“Sólo uno cumplió su cometido, a medias. Al querer aplicársele la importación temporaria se perdieron los trabajos y los barcos se fueron a Uruguay.

“La zona perdió puestos de trabajo, ingresos de divisas y gastos en los comercios locales y derechos de puerto.

“Señor director, viví mi vida en la industria naval y hoy al final veo apesadumbrado los hechos que hacen que la industria naval argentina desaparezca.”

Aníbal Alfredo Vanoli

Técnico Naval

25/10/11

LA NACION

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