Sin rastros de los cuatro pescadores desaparecidos (Pehuen Co)

Efectivos de Prefectura y de la Armada, además de varias lanchas particulares, recorrieron ayer el frente marítimo de Pehuen Co y no hallaron indicios de los náufragos.

Efectivos de Prefectura y de la Armada, además de varias lanchas particulares, recorrieron ayer el frente marítimo de Pehuen Co y no hallaron indicios de los náufragos.

No se habían producido novedades, al cierre de esta edición, respecto del paradero de los cuatro jóvenes que se encuentran desaparecidos desde el último miércoles, luego de que naufragaran mientras realizaban una excursión de pesca en un bote frente a la costa de Pehuen Co.

Como se informara en la anterior edición, el hecho hasta el momento costó la vida de Néstor Gustavo Torres, de 26 años, cuyo cadáver fue hallado a primera hora de la mañana del jueves, unos diez kilómetros mar adentro.

Néstor Torres era policía y se desempeñaba en el destacamento Patagonia.

En tanto, siguen desaparecidos los hermanos del fallecido: Matías Omar (22) y Nicolás Alberto (17), y sus primos Jorge (26) y Maximiliano Torres (23).
Tampoco pudo ser encontrada la embarcación en la que los náufragos pescaban al momento del accidente, ni ningún elemento relacionado con el caso.

Desde las 19 del miércoles, luego de tomarse conocimiento del no retorno de los pescadores a la costa, se abocaron a la búsqueda efectivos de la Prefectura de Bahía Blanca, con los guardacostas "Ingeniero White" y "La Plata", además de un helicóptero y un avión.

Se sumaron luego personal de la Armada Argentina, que también envió dos vehículos anfibios, un camión radar, un avión Tracker S2-T, de la Escuadrilla Antisubmarina, dos helicópteros y la corbeta "Spiro".

Voceros oficiales mencionaron que el área de búsqueda se amplió y que en la víspera se llegó a recorrer hasta el sector de Punta Laberinto, unos 45 kilómetros hacia el sur de Pehuen Co.

"Estamos barajando todas las posibilidades, porque la costa la tenemos saturada y aquí no se ha hallado nada. De todas maneras, se va a volver a recorrer todo y seguir trabajando hasta que aparezcan", indicó la fuente.

Ayer, alrededor de una docena de embarcaciones de pescadores artesanales, se unió al rastrillaje.

"A primera hora de la mañana se lanzaron al agua y colaboraron con Prefectura y Armada. Incluso, familiares de los chicos subieron a algunas de las lanchas para participar de los rastrillajes y el padre de uno de ellos estuvo en uno de los helicópteros que recorrió la zona", informó el teniente Ariel Virili, jefe del destacamento policial de Pehuen Co.

Los hechos

Los integrantes de la familia Torres, que se movilizaban en un Volkswagen Gol blanco, habían llegado a Pehuen Co a primera hora del miércoles, transportando en un trailer un bote de fibra de vidrio, de aproximadamente 4 metros de eslora y motor fuera de borda, propiedad de Néstor Gustavo Torres.

Pese a que la jornada se presentaba con fuertes vientos y condiciones no propicias para la navegación –de hecho, los pescadores artesanales decidieron no salir–, los jóvenes se internaron en el mar alrededor de las 9, en la bajada de Punta Mingo, y fueron vistos por última vez fondeados a unos dos kilómetros de la costa.

Las autoridades de Prefectura tomaron conocimiento de la desaparición a las 19 de ese día, luego que el pescador Roque Fernández, se comunicara telefónicamente y alertara de que los excursionistas no habían retornado a la costa.

El bote carecía de radio VHF y los tripulantes sólo llevaban encima un teléfono celular, aunque en el mar, no tenía señal.

A las 7.22 del jueves, personal del guardacostas "Ingeniero White" halló el cuerpo sin vida de Néstor Torres, a unos diez kilómetros mar adentro.
Desde entonces, nada se supo de los otros desaparecidos.

Excedido en su capacidad

El encargado de la Prefectura en Monte Hermoso, confirmó ayer que el día del accidente había dado la orden de cerrar la navegación, debido a las condiciones climáticas reinantes. Consideró, además, que el bote de las víctimas estaba excedido en su capacidad de ocupantes.

El ayudante principal Haroldo Omar Winschu informó que recién ayer, a primera hora de la mañana, se decidió permitir el ingreso de embarcaciones en el mar.
"Estuvo 48 horas cerrada la navegación por las condiciones climáticas. El miércoles llegué muy temprano al puesto y el viento se incrementaba considerablemente, por lo que se dispuso el cierre de la navegación a partir de las 8.30", expresó.

Esta decisión se produjo casi simultáneamente con el momento en que los Torres se internaban en el agua.

"Hay 20 kilómetros de distancia entre Monte Hermoso y Pehuen Co y las condiciones son similares en ambos lados. Ese día (por el miércoles) el viento soplaba en dirección norte, con una velocidad de entre 35 y 40 kilómetros por hora".

Winschu aseveró que dichas condiciones resultaban totalmente adversas para la navegación, máxime para un bote de apenas cuatro metros de eslora.

"A mí me gusta la pesca como a muchos tantos, pero yo, con un bote de esas características, más de tres personas no subo", opinó el funcionario.

"Si por excepción hiciera subir a cinco personas –agregó–, tiene que haber una tranquilidad a bordo para que no haya desequilibrio de peso o nada por el estilo. Es fundamental controlar ese aspecto, mucho más con un viento norte que azota bastante".

Peligrosidad

Apelando a su conocimiento de la zona, el ayudante principal destacó que la costa de Pehuen Co es un lugar con características especialmente difíciles.
"Hay zonas de piedras que son muy peligrosas para la entrada o salida del mar. Si se sale con marea llena, no hay problemas, pero si está en bajante hay que tener mucho cuidado y conocimiento de la zona", advirtió.

Consultado sobre una hipótesis de lo que podría haber ocurrido, indicó que, a su juicio, el bote, por su dimensión y tripulantes, no soportó el fuerte viento.
"La medidas de la embarcación, con un viento norte azotando, resultan decisivas y era necesario mantener un buen equilibrio para evitar que pudiera darse vuelta. De todas maneras, es como hablar con el diario del lunes en la mano y resultan solamente hipótesis", concluyó Winschu.

"La esperanza es lo último que hay que perder"

Entre tanta angustia y dolor, los familiares de los náufragos son concientes del desinteresado aporte que, sumado a los medios que pusieron a disposición de la búsqueda la Prefectura y la Armada, vienen dando decenas de lanchas pesqueras.

Así lo expresó ayer, en diálogo telefónico con "La Nueva Provincia" , Enrique Garagiola, tío de los jóvenes desaparecidos.

El hombre, quien aún se mostró esperanzado en el hallazgo con vida de los cuatro náufragos, solicitó la colaboración de la ciudadanía para contar con más medios y, lo que resulta imprescindible para que funcionen las embarcaciones, de combustible para los motores fuera de borda.

"Son como veinte lanchas y el que entiende algo de esto, sabe que comen como un tractor y que con 200 litros no se hace nada. Están donando, están ayudando, estamos agradecidos a todos, pero todo lo mucho es poco acá…", expresó.

"Los muchachos de los pesqueros son una cosa impresionante –destacó Garagiola–. Hay veinte lanchas y verlas salir cinco horas, cargar y volver a salir a hacer un rastrillaje… Ellos conocen todo y son los que tienen la experiencia, se han criado en el mar".

El tío de los Torres manifestó que, entre tanta preocupación, les reconforta la actitud puesta de manifiesto por los pescadores artesanales.

"Por lo menos, en esta agonía, eso te hace sentir bien, porque hay gente que está pensando en una posibilidad (de sobrevida)… Se los tragó el mar, no hay nada, no encuentran nada, ni con helicóptero ni nada… Unicamente que se los halla llevado el mar adentro y que todavía esté el bote a la deriva", aventuró.
Garagiola confió que, en la costa de Pehuen Co, se halló una mochila, pero aseguró que no pertenecía a ninguno de sus familiares.

"La esperanza es lo último que hay que perder, más allá de que adentro están los lagrimones gruesos", añadió.

El hombre dijo que la familia tiene dos hipótesis de lo que pudo haber sucedido.

"Hay dos posibilidades: que (Néstor Gustavo Torres) se haya largado para llegar nadando a la costa, o que se les haya dado vuelta el bote, porque tenía un golpe en la cabeza, que puede haber sido la embarcación que le ha pegado", señaló.

Misterio. Enrique Garagiola, tío de los pescadores deportivos que naufragaron frente a las costas de Pehuen Co, dijo que le resulta "muy extraño" que, por el momento, no se hayan localizado ninguno de los elementos que sus familiares llevaban en el bote. "Son cosas que flotan, como plásticos, remos, conservadoras", enumeró.

11/10/08
LA NUEVA PROVINCIA – BAHÍA BLANCA

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