No hubo acuerdo entre el Sindicato de Trabajadores de Industrias de la Alimentación (STIA) y las Cámaras que agrupan a las empresas del sector pesquero, a pesar de las especulaciones que indicaban que había condiciones para que se pudiera llegar al final del conflicto.
No hubo acuerdo entre el Sindicato de Trabajadores de Industrias de la Alimentación (STIA) y las Cámaras que agrupan a las empresas del sector pesquero, a pesar de las especulaciones que indicaban que había condiciones para que se pudiera llegar al final del conflicto.
Después de varias horas de debate no hubo consenso, sobre el pedido de incremento salarial de 400 pesos, y se analizaba la posibilidad de que el Ministerio de Trabajo tuviera que dictar una prórroga extraordinaria en la conciliación obligatoria que vence esta noche.
La situación en el sector se grava y desde el STIA advirtieron que podría haber acuerdos individuales con aquellas empresas que “mostraron voluntad” de acercar el aumento requerido por los trabajadores, aunque no se descarta que haya medidas de acción directa a partir del viernes.
Las negociaciones
La reunión de negociación que estaba programada para la tarde de ayer, en el marco de la conciliación obligatoria decretada por la autoridad laboral nacional, pasó a un cuarto intermedio alrededor de las 16.30 horas, debido a que no había coincidencias en el sector empresario respecto de la modalidad con la que se trasladarían esos 400 pesos hacia los haberes de los trabajadores.
En la reunión que realizaran las partes la semana pasada, las empresas habían pedido un cuarto intermedio para analizar la contrapropuesta sindical respecto a que los cuatrocientos pesos que pagarían a los empleados, fueran retroactivos al mes de junio, ya que “supuestamente” estaba acordado que 100 pesos de ese monto pasarían a engrosar un monto de 280 que abonarían a los trabajadores por presentismo -bajo la modalidad de asistencia perfecta-, con lo cual la suma por ese concepto pasaría a ser de 380 pesos; más trescientos pesos no remunerativos que a partir de los haberes que cobrarían en enero próximo serían trasladados en una tercera parte mensual hacia el salario básico -100 en enero, 100 en febrero y 100 en marzo-.
A fojas cero
Fuentes sindicales transmitieron desde Buenos Aires que las cámaras presentes en la mesa de negociación “llegaron con una contrapropuesta muy diferente, ya que cambiaron hasta la modalidad en que quieren pasar esos 300 no remunerativos al sueldo, ya que una parte pretenden incorporarla a la zona, otra al presentismo, y una pequeña suma al básico, algo que hizo que el diálogo volviera a foja cero”.
Según dejaron trascender las fuentes, al analizar esta nueva derivación de la situación, “las representaciones paritarias de la Cámara Argentino Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP), la de la Cámara de Armadores Pesqueros Congeladores de la Argentina (CAPECA) y las que agrupan a las empresas de Mar del Plata, Necochea y Río Negro, lo único que habrían hecho es ganar tiempo y dilatar una ruptura definitiva”.
“Había sido la propia CAPIP la que había propuesto incorporar en forma progresiva esos trescientos pesos al salario básico, se le aceptó y ahora la discusión pasaba por la retroactividad” aclararon.
17/09/09
DIARIO DE MADRYN
