Contrastes en la actividad de la flota bonaerense.
Contrastes en la actividad de la flota bonaerense.
(Mar del Plata) La protesta del sector agropecuario, que en el día 20 de su medida de fuerza hace sentir con rigor la vital importancia que tiene en la conformación del menú diario de los argentinos, parece haber anestesiado otra crisis, la de la pesca, que en esta ciudad asomaba con aristas muy especiales a partir del conflicto social vivido en la segunda mitad del año pasado.
Consumido el primer trimestre del 2008, la radiografía de los desembarques muestran rasgos indelebles. Más que pesquero, el problema parece acotado a la suerte de la merluza hubbsi, dándole la razón a quienes buscan acotar los límites del problema en la industria.
La aparición “milagrosa” de merluza de cola en niveles nunca antes repetidos en esta porción del año, le puso paños fríos al reclamo, sobre todo a los armadores que quedaron desacomodados con el reparto de la Resolución 65/07, más allá de la pirotecnia verbal y el juego de internas para acomodar o desacomodar las fichas en el tablero de decisiones, como sucedió con Francisco Romano.
La operatividad de la flota también se garantizó con las concesiones que a última hora generó la administración de Oscar Fortunato, con la Resolución 51/07 para que un mayor número de barcos de hasta 28 metros pueda acceder al variado costero como pesca alternativa en aguas provinciales.
Parece claro que con este tipo de decisiones se sube el riesgo de sobrepesca de varios de los recursos que integran esta pesquería multiespecífica, aunque también es nítido que no parece este el tiempo de contemplar esas opciones.
Esta regularidad de la flota hizo que tampoco se encienda la mecha desde los sectores gremiales. Aunque menos rentable que la hubbsi, lo importante para los marineros es salir a pescar y para los fileteros, cortar. Y en esta primera parte del año lo han hecho en mayor nivel que el imaginado.
Y para los excluidos del sistema, indemnización y los servicios del turismo en temporada estival para cambiar de actividad, al menos por un tiempo. Pero el verano terminó y cuando la merluza de cola comenzaba a estar ausente de las ecosondas, llegó la protesta del campo que demanda toda la atención y, al menos, pospuso las quejas de la pesca para más adelante.
Sin dudas para la segunda parte del año, porque ahora surgen varias alternativas para el otoño. La poca merluza del efectivo sur, la que queda del norte, más la corvina que los buques fresqueros podrán capturar antes que ingrese a la Bahía de Samborombón.
07/04/08
PESCA & PUERTOS
