Un incendio incontrolable destruyó totalmente las instalaciones de la Escuela Provincial Nº 38 “Julio Argentino Roca”, ubicada en la Base Esperanza del Ejército Argentino en la península antártica. El jefe de la base aseguró que no hubo heridos y que las clases se dictarán en edificios alternativos. Si bien el siniestro ocurrió el sábado pasado, recién ayer trascendió a la opinión pública.
Un incendio incontrolable destruyó totalmente las instalaciones de la Escuela Provincial Nº 38 “Julio Argentino Roca”, ubicada en la Base Esperanza del Ejército Argentino en la península antártica. El jefe de la base aseguró que no hubo heridos y que las clases se dictarán en edificios alternativos. Si bien el siniestro ocurrió el sábado pasado, recién ayer trascendió a la opinión pública.
Río Grande (RTS).- Profunda conmoción causó la pérdida total de las instalaciones de la Escuela Provincial Nº 38 “Julio Argentino Roca” de la Base Esperanza en la Antártida.
Según detalló el jefe de la base, mayor Sergio Pietrafesa, el incendio se originó en el sistema de calefacción.
El mayor Sergio Pietrafesa, en diálogo con Aire Libre FM detalló que “hubo un incendio en la Escuela Nº 38 «Presidente Julio Argentino Roca» dependiente del Ministerio de Educación de la Provincia; el incidente se generó el día sábado a las 17:35 horas, duró aproximadamente una hora y media en lo que respecta a las llamas propiamente dicho y luego el humo estuvo por unas cuantas horas más y lamentablemente tuvimos que sufrir este hecho que produjo la pérdida total del edificio y de todas las cosas que teníamos adentro, si bien el edificio en sí no pertenecía al Ministerio de Educación sino al Ejército pero sí todos los insumos y los sistemas informáticos que tenía la Escuela. Lamentablemente todo eso se perdió”, lamentó el militar.
También precisó que el inicio del fuego se produjo en el sistema de calefacción que tiene el edificio. “Si bien no somos peritos para determinar. Desgraciadamente tuvimos que pasar por todo esto pero gracias a Dios no tuvimos que sufrir ningún tipo de incidente con la gente y no hay ninguna persona herida”.
Justamente por el período vacacional los chicos ni los docentes no estaban en clase. “No había nadie en el edificio, gracias a Dios”.
El mayor Pietrafesa explicó que los edificios en la base están alejados unos de otros y son funcionalmente independientes. “Hay edificios que son solo casa–habitación y no se desarrolla ninguna otra actividad en ellos y puntualmente la escuela era la escuela y no se desarrollaba ninguna otra actividad allí. Los docentes estaban en una de las 13 casas que tiene la base así que no estaban en ese momento realizando actividades”, informó.
El jefe de la Base llevó tranquilidad a los familiares de los docentes y alumnos de que están todos en perfecto estado de salud.
Clases garantizadas
El jefe de base garantizó que las clases se dictarán normalmente en una de las instalaciones que actualmente está vacía. “Está previsto que los chicos desarrollen sus actividades en forma normal, no van a perder absolutamente ninguna hora de clases; ya hemos tomado las medidas para acondicionar una de las casas sin ocupar para que allí se desarrollen las clases normalmente”, indicó.
La cantidad de chicos que están cursando sus estudios son 19 en total. “Eran 18 chicos que estaban concurriendo a la escuela en los diferentes ciclos o niveles; había dos chicos en primaria, siete chicos en el sistema de educación a distancia que tiene el Ejército, que también tenían un aulita en la escuela para poder desarrollar sus clases y diez chicos en dos aulas con cada uno de los maestros, con Marcelo Jacobs y Carina Franco que estaban desarrollando sus actividades y separados por edad escolar, entre los más chicos y los más grandes”, explicó.
El fuego, el peor enemigo
El mayor Pietrafesa confió que “el fuego es uno de los enemigos que uno no quiere tener en la Antártida por las condiciones meteorológicas, por los vientos; por el extremo frío, por las escasez de agua líquida que uno dispone”, enumeró.
También reveló que para toda la comunidad de la base “ver a la escuela en llamas fue muy duro, un dolor muy grande”.
A esta altura del año, la base Esperanza se encuentra aislada del continente debido a que ningún medio de transporte, ni marítimo ni aéreo, puede llegar hasta esa latitud.
Pietrafesa admitió que, tras el incendio, hubo "caras largas" entre los miembros de la dotación a los que el mayor les pidió un "esfuerzo extra" para sobrellevar los cinco meses que restan hasta el recambio de personal, que se realizará “entre fin de diciembre y principios de enero”.
Este es el segundo golpe duro que recibió el programa antártico argentino; el primero fue el incendio del Rompehielos Almirante Irízar.
31/07/07
PROVINCIA 23

