Se concretó el ingreso de Vicentín para operar el Puerto de Rosario

Con 6 votos a favor y 3 ausentes, el Enapro aprobó la venta del puerto.

Con 6 votos a favor y 3 ausentes, el Enapro aprobó la venta del puerto.

Ferrés, el titular del Enapro dijo que se "vienen inversiones desde Vicentín y planes ambiciosos a futuro”. ¿El plan de negocios? La trastienda del voto. 

Luego de que el viernes pasado la conducción del ente no lograra quórum para la reunión de directorio, durante el fin de semana hubo negociaciones para que ayer por la tarde hubiera al menos 5 directores presentes (el mínimo necesario) en la reunión convocada para avalar el traspaso.

Así fue que ayer después de las 14 asistieron Pablo Ferrés (en representación del gobierno provincial), Juan Carlos Vilanova (servicios marítimos); Juan José Issola (transportistas); Guillermo Beccani (importadores), Eduardo Fornarini (Municipalidad) y Gustavo Shanahan (concesionarios). Los 6 votaron a favor de que Aotsa (de la cuál Vicentín tiene el 20%) se quede con el 51% de las acciones de TPR y pase a controlar la concesionaria de las terminales I y II del puerto local. Se desprende que Shanahan votó a favor de la aprobación de la venta de sus propias acciones.

Frente a los 6 votos positivos, hubo tres ausencias. Una de ellas fue la de Héctor Iturrospe, de la Cámara de Exportadores de Rosario. El presidente de esa entidad empresaria, Ángel Tirelli, es fuerte crítico de lo que vino pasando en el puerto y siempre exigió una subordinación rápida y total del concesionario al pliego. La Cámara de Exportadores tiene un asiento en el Consejo Directivo de la Bolsa de Comercio de Rosario.

Tampoco estuvo Eduardo Arrieta (director obrero, que viene de Vías Navegables). Por su parte, Miguel Calvo, representante de la producción ex titular de la Sociedad Rural de Rosario y ex miembro del Consejo Directivo de la Bolsa en representación de CRA, llegó a la reunión, pero como lo hizo después de la votación no sufragó.

El tema del quórum no pasó desapercibido. Hubo en un momento en que se debatió si no convenía que la votación se haga con todos los directores buscando la unanimidad, habida cuenta de la importancia de la decisión. Pero pese a que se barajó la posibilidad de pasar a un cuarto intermedio, por las urgencias del tema se decidió finalmente no demorar la votación.

Con la votación de ayer, el Enapro dio un paso más en su objetivo de avanzar en la normalización de la concesionaria. Pero quedan cosas por definir y la decisión de ayer tiene mucho de apuesta y es un gran voto de confianza a Aotsa (Vicentín) porque hay temas importantes que faltan cerrar. Por ejemplo, ayer no se presentó un plan de negocios, un cronograma de obras y un programa de inversiones. Tampoco se explicó como una empresa con un patrimonio de algo más de $10M podrá obtener financiamiento para obras de fondo por más de u$s 30M, como se necesitan en los muelles locales.

“Fueron varios pasos de negociación, de análisis, de mucha argumentación y exposiciones; se leyeron informes que vienen de la síndica, ingresó Carlos Bello (titular de Aotsa) para que el directorio le hiciera algunas preguntas y lo conociera personalmente, y finalmente se votó unánimemente a favor de aprobar la compra de acciones por parte de Aotsa”, contó a punto biz Ferrés, que en relación al debate se limitó a decir que “se trataron cuestiones técnicas”.

A partir del ingreso de Aotsa a TPR, la composición accionaria de la terminal se modificará sustancialmente. Es que la empresa de la que Vicentín forma parte pasará a contar con el 51% de las acciones; Shanahan, que hoy tiene el 70%, se quedará con el 19%; mientras que el 30% restante seguirá en manos de Jordi Pujol (h).

En relación a las condiciones que deberá afrontar TPR una vez que se efectivice el traspaso, Ferrés aclaró que “no vamos a inventar nada nuevo” porque “va a ser lo que está escrito en los pliegos y recién cuando Aotsa compre, entonces ahí se les dice qué es con lo que tienen que cumplir”.

Según adelantó el titular del Enapro, a partir de la nueva composición accionaria TPR pondrá en marcha un “plan de inversiones grande”. “Todavía no lo han traído, pero ya están haciendo algunas obras de mejoramiento. También estaban esperando esta aprobación para ver si podían seguir adelante; y desde ya que una vez que se termine la etapa concursal y se firme el acuerdo con los acreedores, esto va a tomar otra dinámica, va a haber inversiones desde Vicentín directamente y planes ambiciosos a futuro”, aseguró.

Por otra parte, Ferrés adelantó que el Enapro le presentará a TPR un relevamiento con recomendaciones sobre las obras más urgentes y convenientes para el puerto. “Sobre todo aquellas cosas que sin ser un gran sacrificio económico van a traer mejoras operativas y de apariencias del puerto, que para nosotros es tan importante”, dijo, y agregó que desde el ente no se impondrán plazos, porque el concesionario “en lugar de estar frenando, está empujando, y frente a esto vamos a ayudarlos”

Ahora, el plazo en que se formalizará el ingreso de Aotsa al puerto depende de los privados, y Ferrés estimó que va a ser muy rápido. “Ellos mismos estaban pidiendo esta aprobación porque tenían que hacer un montón de desembolsos para la continuidad y la mejora de la terminal. Además, están en un período de paritarias con el gremio y querían tener la certeza de que estaban adentro”, abundó.

Tampoco hay un plazo definido para la designación del nuevo presidente de la terminal, pero todo indicaría que el cargo caerá en manos de Gustavo Nardelli, de la familia propietaria de Vicentín y a quien por estos días también se lo vio pispeando las negociaciones que la aceitera está llevando a cabo para quedarse con la láctea Milkaut.

También es a Nardelli a quien vieron semanas atrás en Montevideo. Y su presencia disparó versiones de negociaciones con los operadores belgas del puerto de la capital uruguaya para que traigan su know how en contenedores a la región, una movida que es bien vista por Ferrés.

Si bien Ferrés insistió en que no habrá condiciones especiales para TPR, señaló al mismo tiempo que el concesionario “tendrá que ir mostrándonos cuáles son los arreglos, porque nosotros también tenemos que mostrarle a Vías Navegables de que estamos mejorando; porque necesitamos conseguir la habilitación del puerto de Rosario, ya que hoy estamos operando de una forma precaria”.

La historia de la llegada de Aotsa al puerto no tuvo un comienzo aceitado. En un principio, no hubo entendimiento entre los privados y el Enapro, y se sucedieron meses de negociaciones hasta que ayer al fin se aprobó la operación. “Aotsa nos evidenció activos y además terminamos estableciendo muy buen diálogo con Bello. Ellos fueron mejorando muchísimo su oferta, e incluso nunca esperábamos que Vicentín iba a aparecer comprando una parte de Aotsa, algo que hicieron sin que se lo pidiéramos”, contó Ferrés, que admitió que esa fue “una señal muy fuerte y muy buena”.

En efecto, la decisión de Vicentín al comprar parte del capital accionario de Aotsa (blanqueando así su interés por el puerto), compañía con base en Barranqueras que producto del revalúo de sus propios bienes ahora tienen $10.5 M en patrimonio, supuso una mejora de la oferta inicial que ahora sí está dentro de las exigencias del pliego y las expectativas del ente administrador. Para la conducción del Enapro, el traspaso significa un punto fuerte de la gestión porque se termina de sacar el lastre de TPR bajo conducción de Salazar Boero y puede avanzar fuerte en la regularización del resto de los términos que puso el contrato de concesión.

Pasar a tener dominio efectivo de las acciones de TPR le permite a Aotsa (Vicentín) activar su plan de base, que, según dice, consta de una mega inversión en infraestructura (mayor a la exigida en el pliego que buscará hacer competir en serio al puerto) y la llegada de un socio estratégico de calidad internacional con el know how para desarrollar el negocio de contenedores.

La votación del Enapro ayer por la tarde fue luego de que por la mañana el presidente de Terminal Puerto Rosario (TPR), Gustavo Shanahan, firmara un contrato con el gobierno provincial y el Enapro en el cual la concesionaria se desprende de 6.5 hectáreas para que la Casa Gris pueda dar el puntapié inicial con el Puerto de la Música, la mega obra de Oscar Niemeyer que el propio Hermes Binner quiere dejar como legado en la ciudad. ¿Por qué no es un buen acuerdo para TPR el firmado?
Por Fernando Avilés / Mariano Galíndez

18/05/10
ROSARIO.NET

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