Habría cuatro pedidos de quiebra. La planta sigue tomada y un buque está retenido por el SOMU. Los trabajadores volvieron a marchar por las calles de Madryn. Incertidumbre sobre el destino de la compañía pesquera.
Habría cuatro pedidos de quiebra. La planta sigue tomada y un buque está retenido por el SOMU. Los trabajadores volvieron a marchar por las calles de Madryn. Incertidumbre sobre el destino de la compañía pesquera.
Desde 1978 cuando fue fundada, este sería uno de los peores momentos de la empresa Harengus SA, mientras transita su segunda convocatoria de acreedores y con una fuerte acumulación de deuda post concursal, su planta procesadora está paralizada y tomada por los trabajadores ante la falta de pago de salarios, y en otra medida de protesta por la misma circunstancia, los marineros del SOMU mantienen retenido uno de los buques pesqueros sin que se pueda desembarcar la materia prima capturada. A todas estas circunstancias, se sumaría el pedido de al menos cuatro acreedores para que se dicte la quiebra de la compañía por el incumplimiento en la cancelación de las deudas dentro del concurso.
Durante el fin de semana se fueron barajando diferentes medidas de acción por parte de los obreros de la planta que acumulan quincenas impagas. Hubo grupos más dispuestos a profundizar la protesta, hasta evaluaron marchar hacia el domicilio del ex gerente general Fernando López Olaciregui, para realizar un escrache, pero más tarde desistieron de hacerlo.
Tampoco faltaron ciertas recriminaciones hacia la cúpula de propio Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación, al punto de que el titular del mismo, Luis Núñez, dijo estar personalmente en desacuerdo con la toma de la planta. No obstante, acordaron crear una comisión con trabajadores de Harengus que acompañarán a la comisión directiva del STIA en las gestiones ante el gobierno provincial para acudir en asistencia de los empleados que llevan varias quincenas sin cobrar.
Esta semana pretenden también concretar un encuentro con el doctor Luis Mures, juez del fuero comercial que entiende en la Convocatoria de Acreedores de la pesquera, ya que intentarán confirmar las versiones que dan cuenta que ingresaron formales pedidos de quiebra contra la firma.
El secretario General del STIA, Luis Emilio Núñez, informó que entre las últimas novedades “es que esta situación también está afectado a los trabajadores del sector marítimo, todos los empleados están afectados por la falta de pago. Dirigentes del SOMU se reunieron con Mario Ordiales en Buenos Aires y allí habrían recibido una propuesta que deberá ser analizada.
“Nosotros le estamos pidiendo una reunión al juez que tiene a su cargo el Concurso de Acreedores a los efectos de conocer a través de él su visión sobre la empresa por medio de la información que le habrá provisto el síndico”, describió.
Por otro lado, Núñez reveló que sus afiliados “me solicitaron que le pidamos reuniones a los representantes del gobierno provincial, tanto al Secretario de Pesca, Hugo Stecconi, como también al señor gobernador Mario Das Neves”. Uno de los motivos principales de la necesidad de reunirse con las autoridades provinciales “es que por esta crisis de Harengus se debe exigir la presencia de los empresarios que dirigen esta empresa. Actualmente no tenemos a nadie con quien dialogar y eso dificulta el doble poder encontrar una solución, porque incluso desde la Provincia habría intención de ayudar, pero no se sabe con quien hablar de la empresa”, cuestionó.
“Lo que hay que dejar bien en claro es que los únicos responsables de lo que le ha sucedido a Harengus son los propios dueños de la empresa”, añadió el líder sindical.
En tanto, relató que “los trabajadores del SOMU tienen un barco demorado con mercadería, y el pedido de la empresa ha sido que liberen las capturas retenidas a los efectos de venderla e ir pagando las deudas salariales. Lo que pasa es que hay una gran desconfianza de parte de los trabajadores, tanto de planta como de flota, porque los compromisos que se han ido haciendo después no se cumplieron”, criticó Núñez.
La planta está tomada por parte de los trabajadores del STIA, y en tal sentido argumentó que se resolvió “a partir del retiro de dos máquinas Baader, esto fue denunciado y se pidió a la autoridad laboral que haga las constataciones de todos los bienes, para luego corroborarlo con la documentación que tiene el juez del Concurso, a los efectos de saber si efectivamente hubo retiro de maquinarias de la empresa y cuál era el destino de las mismas. Es que justamente esos bienes ante una posible quiebra pueden respaldar el cobro de indemnizaciones por parte de los trabajadores”, mencionó.
En este sentido, admitió que “hay versiones de que existen presentados cuatro pedidos de quiebra contra Harengus. Personalmente desconozco si esta situación es así. No lo tenemos confirmado y por eso nos urge poder reunirnos durante esta semana con el Juez. Porque si efectivamente eso se confirma deberá ese magistrado resolver si hace o no lugar a esos pedidos”, dijo el titular del STIA.
“Hoy la preocupación no se limita al cobro inmediato de las quincenas atrasadas, sino que lo más grave sería que se dicte la quiebra de Harengus y con ello que la fuente laboral se extinga. Por eso, desde las diferentes organizaciones sindicales ya se están pensando en diferentes alternativas, lo que sucede que la empresa no tiene una comunicación fluida con trabajadores. Todas estas versiones lo único que hacen es generar un malestar cada vez mayor entre la gente, porque por un lado arrastran quincenas impagas y no tienen que llevar a la mesa de su casas, y también la preocupación por si Harengus se va definitivamente a la quiebra”, confesó.
Por Nelson Saldivia
08/08/11
REVISTA PUERTO

