El Ministerio de Salud Pública (MSP) reconoció que diversos factores industriales y tecnológicos de la última década han “complicado seriamente” la “calidad” del agua del río Santa Lucía y sus afluentes por “la contaminación” existente.
El Ministerio de Salud Pública (MSP) reconoció que diversos factores industriales y tecnológicos de la última década han “complicado seriamente” la “calidad” del agua del río Santa Lucía y sus afluentes por “la contaminación” existente.
La constatación surgió de la respuesta a un pedido de informes que realizara al MSP el senador nacionalista Francisco Gallinal vinculado a la calidad del agua del río y su cuenca.
En un documento enviado al senador Gallinal, el director interino de la División Salud Ambiental y Ocupacional del MSP, Gastón Casaux, constató que “el avance tecnológico, el desarrollo industrial, los residuos y en general los nuevos desafíos del último decenio han complicado seriamente (…) la calidad del recurso en cuanto a la contaminación de las cuencas que abastecen a las poblaciones” de la zona.
La contaminación del río Santa Lucía y su cuenca se ha producido por el aumento de la actividad industrial, particularmente agropecuaria, en las adyacencias de los cursos de agua que nutren el río, de donde OSE extrae y potabiliza el agua para abastecer al 60% de la población del país.
Tras constatar el elevado grado de contaminación, la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama) y OSE acordaron en el mes de mayo la implementación de un plan de contingencia aunque sus efectos no son inmediatos.
Jorge Rucks, el titular de la Dinama, expresó ante la comisión de Medio Ambiente de la Cámara de Representantes que “la calidad del agua que se trata para su potabilización, depende de la calidad ambiental de la cuenca”.
En esos días, la Universidad de la República divulgó un informe en el que se revela que el agua de ese río tiene altas concentraciones de fósforo que pueden conspirar para la potabilización.
12/07/13
EL PAÍS (Uruguay)
