Anunció que modificará sus misiles si avanza el sistema de defensa norteamericano. Putin, ayer, durante una visita a Nizhny Novgorod, al este de Moscú.
Anunció que modificará sus misiles si avanza el sistema de defensa norteamericano. Putin, ayer, durante una visita a Nizhny Novgorod, al este de Moscú.
MOSCU. En un anuncio que elevó la tensión entre ambos países, Rusia advirtió ayer que modificará sus misiles de largo alcance para eludir sistemas de defensa si Estados Unidos sigue adelante con la instalación de su escudo antimisiles en Europa del Este.
En respuesta [al escudo norteamericano], Rusia podría poner sobre sus misiles balísticos Topol M cabezas ultrasónicas capaces de desprenderse, cuya característica es engañar a los sistemas antimisiles, que están en condiciones de controlar la trayectoria de los misiles, pero no de los artefactos que lanzan, indicó el general Viktor Yesin, encargado del comando de las tropas misilísticas rusas.
Esa técnica, tal vez unida a la multiplicación de estaciones de distracción para los radares, reduciría en decenas de veces la eficiencia del escudo antimisiles norteamericano, señaló Yesin a la agencia rusa Itar-Tass. Añadió que Rusia podría reactivar un programa para la realización de misiles balísticos orbitales, que, al evitar los sistemas de radar existentes y potenciales, podrían alcanzar el territorio estadounidense a través del Polo Sur.
De todas formas, Yesin se manifestó contrario a “medidas militares inmediatas” contra el escudo de Estados Unidos en Europa del Este. “Se necesita tener un acercamiento cauto y maduro hacia tales medidas. Por el momento sería prematuro”, agregó.
Este mes, Estados Unidos acordó con la República Checa y Polonia instalar en esos países un sistema de detección de misiles continentales lanzados desde “países enemigos” de la región, al que Rusia se opone porque considera que pone en riesgo su seguridad.
Por otra parte, el Ministerio de Defensa ruso rechazó categóricamente ayer las versiones publicadas por el diario Izvestia que indicaban que Moscú enviaría bombarderos a Cuba en represalia por el escudo norteamericano.
La versión había originado la inmediata reacción del Pentágono. El general Norton Schwartz, nominado para ser el nuevo jefe del estado mayor de la fuerza aérea, dijo que si Rusia adoptara esa decisión “cruzaría la línea roja”.
“Valoramos esas informaciones de fuentes anónimas como una desinformación y una evidente noticia falsa publicada con algún fin específico”, dijo el jefe interino de la oficina de prensa del Ministerio, Ilshat Baichurin, citado por la agencia Interfax.
“Lamentamos que, por razones desconocidas, algunos respetados medios rusos difundan datos falsos. Como país amante de la paz, Rusia no establece bases militares inmediatas a otros países. La última vez que nuestros bombarderos volaron a Cuba fue en tiempos de la Unión Soviética”, añadió Baichurin.
Por su parte, Estados Unidos evitó comentar la versión publicada por Izvestia, pero recibió con beneplácito la desmentida de Moscú.
En tanto, Izvestia publicó ayer, citando fuentes del Ministerio de Defensa, que aviones militares rusos, aunque no necesariamente bombarderos estratégicos, están en Cuba para analizar el eventual apoyo técnico del reaprovisionamiento en ese país.
Esta semana, el presidente de Rusia, Dimitri Medvedev, y el primer ministro, Vladimir Putin, dialogaron con el presidente venezolano, Hugo Chávez, quien buscó en la capital rusa consolidar la alianza entre Caracas y Moscú en materia militar y energética.
Agencias ANSA, DPA y EFE
25/07/08
LA NACIÓN
