En una carta enviada por el director nacional de Medio Ambiente (Dinama), Jorge Rucks, a Aratirí, se pide a la empresa que presente otra vez el proyecto con la correcta ubicación del puerto de aguas profundas y el mineroducto.
En una carta enviada por el director nacional de Medio Ambiente (Dinama), Jorge Rucks, a Aratirí, se pide a la empresa que presente otra vez el proyecto con la correcta ubicación del puerto de aguas profundas y el mineroducto.
A semanas de que el presidente José Mujica señalara que el proyecto de Aratirí estaría “abierto o cerrado” en el mes de noviembre y luego de que Rucks confesara en declaraciones a El País la existencia de “presiones” por parte del gobierno para dar avales ambientales, el plan de la minera que se ubicaría en las zonas de Valentines y Cerro Chato está lejos de aprobarse.
El País tuvo acceso al proyecto entero de Aratirí, que tiene 6.275 páginas, más de la mitad de ellas conformadas por respuestas a los reclamos de más documentación, estudios que no estaban incluidos en el original y aclaraciones que la Dinama pidió a la empresa desde que el plan llegó a las oficinas de su Dirección de Evaluación Ambiental, en octubre del año 2011.
El proyecto original sostiene que “el concentrado de hierro” que genere Aratirí se trasladará hacia el Puerto de Aguas Profundas (PAP) a través de un ducto de “aproximadamente 625 milímetros de diámetro externo y 212 kilómetros de largo”; también, debido a un pedido de información complementaria que realizó la Dinama el 12 de marzo de 2012, la empresa hizo un informe sobre el impacto ambiental que generaría éste. Pero el principal escollo al que se enfrenta la empresa para que la oficina dirigida por Rucks le diga sí a su proyecto, es que el plan inicial ubica el puerto en un lugar distinto al que se prevé para éste.
El proyecto de la minera coloca el PAP en la zona de La Angostura, pero éste estará ubicado en El Palenque. La Dinama hizo varios pedidos a la empresa para que modifique la ubicación del puerto en el proyecto, presente el nuevo recorrido del mineroducto y haga un nuevo análisis a nivel ambiental de ambos. La minera, por su parte, según señaló Rucks a El País, dijo no entender el porqué está obligada a trabajar con un puerto único.
Ante la no presentación de estas modificaciones, el propio Rucks envió una carta el 28 de febrero de este año dirigida al director de Minera Aratirí, ingeniero Fernando Puntigliano y que jamás fue contestada, en la que señala que “no existe coincidencia en la localización planteada para la terminal portuaria con la ubicación del Puerto de Aguas Profundas definida por la ley 19.046 (del 20 de diciembre pasado, en la que se habilita el PAP frente a los balnearios Mar del Plata, El Palenque y San Francisco)”, por esto se le solicita “presentar los ajustes necesarios” sobre el puerto y el mineroducto.
Semanas atrás, Rucks señaló a El País que “debido a esta situación de incertidumbre” la Dinama se estaba concentrando “básicamente en el análisis de la zona minera” y que el proyecto de Aratirí estaba, pese a lo que ya había planteado el presidente, “lejos de tener una situación final”.
Más información.
Además del reclamo de información sobre la ubicación del puerto y el mineroducto hecho a la empresa, la Dinama envió cartas al Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM), la Dirección Nacional de Minería y Geología (Dinamige) y el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), en las que reclamó estudios para evaluar el impacto ambiental que podría generar Aratirí. Estas tampoco fueron contestadas.
El 19 de septiembre pasado, la Dinama dirigió dos notas con el mismo texto, una para el MIEM y otra para la Dinamige (que depende de Industrias). En las mismas se pide corroborar “si el listado de padrones solicitados ante Dinama por parte de Aratirí es consistente con el listado de padrones comprometidos dentro del complejo minero”. En este punto, la minera sostiene que de los 199 padrones involucrados, se afectará a 146 (ver aparte).
Entre otras cosas, la Dinama también le reclama a la cartera dirigida por el ingeniero químico Roberto Kreimerman, confirmar si “el número y tipos de ensayos realizados por Aratirí como parte del estudio de caracterización geoquímica resultan suficientes como para extraer conclusiones firmes sobre el riesgo de generación de DAR (drenaje ácido de rocas) o si se entiende pertinente completar de determinada manera dichos análisis” y, en esta misma línea, “en función de la información disponible sobre la condición geoquímica de cada una de las minas, precisar cuál sería a juicio de la Dinamige el riesgo de generación de DAR”.
El drenaje ácido de rocas es una de las alertas más grandes que los detractores de la minería hacen en el mundo, debido a la amenaza que esto significa para los recursos hídricos a corto y largo plazo. Es un proceso por el cual se produce ácido sulfúrico por los sulfatos de las rocas expuestas al aire libre.
Por otra parte, en su pedido de información al MGAP del 21 de marzo pasado, la Dinama reclama especificar “cuál es el tamaño mínimo de las unidades productivas que considera como rentables para la zona donde está planteada la construcción del complejo minero”, “cuál es la rentabilidad anual promedio por hectárea en dicha zona (Valentines) distinguiendo si correspondiere dividir por subzonas y por características previas” y “cuáles serían las acciones o estrategias que podrían compensar la pérdida del ecosistema del campo natural en las áreas que se verían directamente afectadas por la presencia de instalaciones mineras, minas, represas, etc.”.
Estas preguntas se basan en que el proyecto de Aratirí sostiene que los campos que deberían ser expropiados son pequeños, señala que las unidades productivas por debajo de las 150 hectáreas generalmente no son económicamente viables y que la rentabilidad promedio de los campos ganaderos de la zona es de 80 dólares al año por hectárea.
Dudas sobre el puerto rochense
El mineral de hierro proveniente de los yacimientos de Aratirí representaría el 60% del movimiento inicial de mercaderías del Puerto de Aguas Profundas (PAP) en Rocha, por lo que si esa inversión minera no se concreta la viabilidad de la terminal marítima peligraría, sostiene el ingeniero Álvaro Olazábal que realizó un diagnóstico sobre el sector portuario para el proyecto Infraestructura Uruguay 2030.
El técnico, que considera que Uruguay necesita un puerto de aguas profundas, duda de su viabilidad en lo inmediato porque tampoco aparece claro que el hierro del este de Bolivia y del sur de Brasil vaya a salir al Atlántico a través del puerto rochense.
“El proyecto de Jindal Steel en Bolivia se ha caído, y el gobierno boliviano tendría que iniciar un nuevo proceso de licitación y concesión para la explotación del mineral de hierro del Mutún. Es fácil imaginar que la posible utilización del Puerto de Aguas Profundas (PAP) dentro de su cadena logística de exportación pueda llevar varios años. Es definitiva la demanda de mineral de hierro de Bolivia para el PAP puede ser nula durante muchos años”, advierte Olazábal.
La zona de Mutún en el departamento de Santa Cruz tiene una reserva de hierro considerada de las más grandes del mundo y el gobierno había realizado contactos procurando interesar a Bolivia en la posible salida del mineral allí producido.
La enorme minera brasileña Vale do Río Doce, otra posible clienta del puerto, probablemente se incline por exportar su producción de hierro utilizando un puerto fluvial uruguayo o argentino y “completando” los buques en alguna terminal brasileña, considera Olazábal. Tampoco hay certeza respecto a que Aratirí, que realizó importantes inversiones estudiando la factibilidad de utilizar un puerto en la zona de la Angostura (Rocha) distante del posible emplazamiento del PAP, vaya a concretar su proyecto.
De todas formas, el gobierno pretende adjudicar la construcción de la terminal a fines del año próximo y calcula que las obras demandarían dos años. A fin de 2013 debería estar pronto un Plan Maestro con las características principales de la obra.
Olazábal también duda que se puedan captar exportaciones de granos en esta etapa, una de las posibilidades con las que el gobierno contaba para darle viabilidad a su proyecto. “La demanda de granos argentinos por el PAP podría ser menor que la proyectada en el estudio de viabilidad” debido a la competencia de los puertos de Bahía Blanca y Quequén.
Las importaciones de petróleo de Uruguay, en tanto, “serían cautivas del PAP, pero con costos logísticos mayores si tuvieran que absorber grandes inversiones de infraestructura del puerto”, concluye Olazábal.
Proyecto minero en cifras
1. 2.000 millones de toneladas de hierro
“Las investigaciones de Aratirí -señala el proyecto original presentado en octubre de 2011- han fijado la existencia de un recurso minero de 600 millones de toneladas, con una ley promedio de 28% de mineral de hierro, permitiendo estimar un potencial de expansión del recurso a un total de 1.500 a 2.000 millones de toneladas”. También sostiene que hasta ese momento se habían invertido unos 60 millones de dólares en los estudios e instalaciones.
2. El exportador más grande
El plan original sostiene que “el proyecto en Valentines posicionará a Aratirí como uno de los mayores exportadores de Uruguay” y promete que la minera significará un aumento del Producto Bruto Interno (PBI) cercano a 1,5%. Y que la empresa se colocará entre los primeros 10 productores de hierro del mundo.
3. Padrones que serán afectados
Ante Dinama la empresa manifestó que el área total del complejo minero es de 14.505 hectáreas (ha), incluyendo 5.928 ha de intervención directa y 8.577 ha de la zona de exclusión no intervenida. El número de padrones que serían afectados directamente por las instalaciones son 146, siendo 199 el total de padrones involucrados. Todos son de personas que se dedican a la ganadería.
4. Miles de puestos de trabajo
Durante la etapa de inversión, que demoraría tres años, el proyecto emplearía directa e indirectamente a 3.500 personas el primer año, 2.000 el segundo y 6.000 el tercero. Durante la etapa de producción, que llevaría 15 años, se ocuparía a cerca de 12.800 personas, de los cuales 2.300 puestos de trabajo estarían ligados directamente a la minera Aratirí y el resto (10.500) provendrían del efecto derrame en el empleo de otros sectores. “Esto equivale a un aumento estructural de 0,6 puntos en la tasa de empleo nacional”, sostiene la minera, que realizó estos cálculos en respuesta a una solicitud de información complementaria realizada por la Dinama el 25 de mayo de 2012.
5. Trabajo en el futuro puesto
“Durante la etapa de producción la Terminal Portuaria ocuparía (directa e indirectamente) a 1.278 personas en promedio, de las cuales 140 estarían ligados directamente en la operativa y el resto (1.138) provendría del efecto derrame (…) La remuneración promedio de los 140 empleados afectados directamente a la operación de la terminal portuaria estaría en el entorno de los US$ 1.700 mensuales (líquidos)”, señaló Aratirí a la Dinama en un escrito del 7 de noviembre del año pasado tras una solicitud de información complementaria.
Por Carlos Tapia
27/10/13
EL PAÍS (Uruguay)

