Los alcaldes de más de cuarenta grandes metrópolis mundiales más contaminadas y representantes de medios empresariales se encontrarán desde hoy en Nueva York para analizar las formas de combatir el calentamiento global y promover fuentes limpias de energía.
Los alcaldes de más de cuarenta grandes metrópolis mundiales más contaminadas y representantes de medios empresariales se encontrarán desde hoy en Nueva York para analizar las formas de combatir el calentamiento global y promover fuentes limpias de energía.
Los alcaldes y responsables municipales de 46 ciudades, desde París a Pekín, pasando por Tokyo y Los Ángeles, son esperados en esta segunda cumbre dedicada a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, como el dióxido de carbono (CO2), y a poner en funcionamiento infraestructuras ahorradoras de energía.
Las grandes ciudades consumen el 75% de la energía mundial y son consideradas esenciales para reducir las emisiones.
La primera de estas cumbres, en Londres en 2005, había permitido a los responsables de políticas ambientales de una veintena de grandes ciudades reunirse e intercambiar ideas.
Este año, dirigentes empresariales de todo el mundo también participarán en esta conferencia. El tema central es el financiamiento de las medidas para luchar contra el calentamiento global, indica Kathryn Wylde, presidenta de la contraparte privada de la ciudad de Nueva York que organiza la reunión.
"Pensamos que era importante que esta cumbre se concentrara en las potenciales ventajas económicas para los municipios de actuar para reducir las concentraciones de gases de efecto invernadero", explica.
El ex economista jefe del Banco Mundial Nicholas Stern había estimado en 2006 que el catastrófico impacto económico del cambio climático podría ser comparable al de las dos guerras mundiales y la gran depresión de los años ’30 si no se pone en marcha ninguna medida correctiva.
Al reunir a las autoridades de las grandes municipalidades, a los representantes de empresas internacionales que pueden ofrecer soluciones técnicas y a instituciones financieras que podrían brindar los recursos para nuevas iniciativas, esta cumbre podría ser algo más que un simple espacio de discusiones abstractas, estima Kathryn Wylde.
15/05/07
EDICIÓN NACIONAL

