Renunció el gerente general de Alpesca (Puerto Madryn)

Renunció el gerente general de Alpesca (Puerto Madryn)

Carlos Cordeviola dejó la compañía pesquera. La planta procesadora de Madryn está parada hace una semana por la huelga de 14 capitanes. Los accionistas de Irving & Johnsons ratificaron que no solventarán más balances negativos.

Carlos Cordeviola dejó la compañía pesquera. La planta procesadora de Madryn está parada hace una semana por la huelga de 14 capitanes. Los accionistas de Irving & Johnsons ratificaron que no solventarán más balances negativos.

El gerente general de la planta pesquera de Alpesca, Carlos Cordeviola, presentó su renuncia con carácter indeclinable al grupo Irving & Johnson, en el marco de la profunda crisis que atraviesa la compañía que emplea a más de 1200 personas entre la procesadora de pescado radicada en Puerto Madryn y su flota de barcos. La información fue confirmada a Revista Puerto por fuentes dignas de crédito, al tiempo que se conoció que la planta está hace una semana sin trabajar producto de la huelga iniciada por doce capitanes y dos relevos de los buques fresqueros de altura, a raíz de una medida adoptada por la Asociación de Capitanes y Patrones de Pesca de la República Argentina.

No trascendieron detalles sobre los motivos que empujaron a Cordeviola a tomar una determinación de esta magnitud luego de haber estado vinculado a Alpesca durante más de diez años. Aunque la agónica situación que envuelve a la empresa habría motivado la partida del Gerente General y otros ejecutivos de niveles medios en busca de otros horizontes.

En la ciudad de Puerto Madryn circularon ayer varias versiones cruzadas sobre la continuidad de Alpesca y las miles de familias que de ella dependen. Lo cierto es que el Procedimiento Preventivo de Crisis que la compañía impulsó hace varios meses no ha tenido la concurrencia de los gremios marítimos, aunque sí, y en una actitud de madurez, lo han hecho los trabajadores de planta nucleados en el Sindicato de la Alimentación que perciben remuneraciones mucho más bajas que los embarcados.

Concretamente, en este momento la planta pesquera está paralizada por catorce capitanes de pesca, que en promedio en los últimos doce meses han percibido remuneraciones por un total 380 mil pesos, cada uno.

La procesadora se dedica mayoritariamente a elaborar productos de alto valor agregado con ‘fresco’ de merluza hubbsi, y al estar desde hace una semana sin ingreso de materia prima el personal de planta realiza tareas mínimas, no pudiendo hacer productividad lo que a la postre redunda en sus ingresos mensuales al percibir sólo el garantizado de dos mil pesos.

No ha habido aún pronunciamiento oficial por parte de la empresa que es controlada por el grupo inversor sudafricano Irving & Johnson, pero se supo que la situación es mucho más grave de lo que muchos creen. Los accionistas plantearon a principios de año que de no modificarse las condiciones imperantes en la industria pesquera y en el contexto particular que significa producir en la Patagonia podrían levantar definitivamente la inversión, incluso por la falta de interesados en comprar la pesquera que desde hace más de dos años está en venta.

Versiones indicaban que al no prosperar el procedimiento preventivo de crisis, Alpesca podría presentarse en concurso de acreedores, pero esa especie fue desestimada categóricamente toda vez que la empresa no registra un alto volumen de endeudamiento. En realidad los últimos balances negativos no han sido financiados en base a endeudamiento, sino a través del aporte de capitales por parte de los accionistas de Sudáfrica, y allí radica la clave para entender lo que viene.

Son ellos quienes han ratificado que no inyectarán más divisas para compensar el déficit financiero que arroja la pesquera. Y, cierto es también que ninguno de los planteos y pedidos formulados por Alpesca a los gobiernos de la Nación y Chubut han sido cubiertos.

En los cinco meses y semanas que transcurren de 2010 la empresa ha estado los dos primeros paralizada por el conflicto de los marineros, y ahora sus líneas de procesamiento están con las luces apagadas por la falta de ingreso de merluza, ya que los barcos fresqueros están amarrados a muelle impedidos de salir por la Asociación de Capitanes, a pesar de que varios de sus afiliados han expresado voluntad de trabajar mientras se negocia. Hace una semana que el personal de planta no trabaja con ‘fresco’ y es de esperar que la semana entrante tampoco haya actividad, porque si hoy se resolviera la salida de los barcos, habría que esperar que completen sus bodegas para que retornen a puerto.

En los trabajadores de planta es donde existe el mayor temor por las consecuencias más inmediatas que pueda provocar este paro de los capitanes, ya que no se descarta que pueda decidirse la suspensión del personal al estar la flota parada por tiempo indeterminado.

A esto se suma el latente conflicto que desató el SOMU, y que amenaza rebrotar en pocos días con un nuevo bloqueo de las exportaciones de pescado, lo cual es un ingrediente no menor a tenerse en cuenta para comprender la lógica de las acciones que pudieran adoptar los dueños de la empresa.

La renuncia del gerente general de operaciones de la compañía, Carlos Cordeviola, alimentó ayer un sinnúmero de especulaciones sobre el futuro que correrá Alpesca antes que termine este año.

21/06/10
EL CHUBUT

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