La procesadora de pescado Tramar, la más importante empresa pesquera de Sierra Grande se encuentra pasando por uno de sus momentos más difíciles. Ocurre que la planta hace un mes que no desarrolla actividad y los operarios reclaman el pago de dos quincenas atrasadas.
La procesadora de pescado Tramar, la más importante empresa pesquera de Sierra Grande se encuentra pasando por uno de sus momentos más difíciles. Ocurre que la planta hace un mes que no desarrolla actividad y los operarios reclaman el pago de dos quincenas atrasadas.
Si bien desde la empresa desmienten rumores de cierre, la situación preocupa a las autoridades municipales de la ciudad.
La procesadora de pescado que prepara el producto para la exportación, fue construida hace varios años en Sierra Grande y relativamente no ha tenido mayores inconvenientes para funcionar, pero esta vez también se sumó a la crisis pesquera general.
La empresa habría caído en crisis luego de la crisis internacional, a través de la cual habría generado una importante deuda. Cabe destacar que la empresa tiene también sus raíces en Rawson, ya que el empresario Roberto Valle forma parte del directorio de la misma.
Según se supo, uno de los principales inconvenientes estaría relacionado con el retiro de uno de los inversionistas. De todos modos, las autoridades pesqueras de Río Negro ya tomaron intervención, buscando soluciones para el problema.
El director de pesca de la vecina provincia Miguel Alcalde, aseguró a los medios que la empresa mantiene deudas con los marineros y operarios de planta, pero que «la planta continuará activa, el tema es coyuntural, la solución llegaría con nuevas capturas y productividad de la planta»
Hasta aquí la Dirección de Pesca ha mantenido contacto con la Secretaría de Trabajo de la provincia para destrabar el conflicto laboral, pero hasta el viernes los trabajadores de planta no tenían novedades de pago a pesar de la promesa del empresario de hacer el pago respectivo.
Los trabajadores de Tramar S.A. llevan dos quincenas sin cobrar y hay deudas con barcos que son proveedores de pescado. «De todas formas confiamos en la palabra de Valle, sostuvo Milko Llanqueleo, colaborador de la delegación local del gremio STIA, el Sindicato de Trabajadores de Industrias de la Alimentación.
La crisis general del 2009 afectó a todas las plantas pesqueras del país, los mercados tradicionales están en crisis y los valores de la merluza también, a lo que se suma la escasa compra internacional.
«Estamos trabajando porque en caso de cierre de una empresa queda una situación compleja, quedan los edificios, los barcos pero no hay capacidad financiera para salir a pescar y para pagar salarios», sostuvo Alcalde.
La profunda crisis en la pesca no sólo afecta a la empresa de proceso de merluza Tramar, sino que la docena de lanchas de pesca artesanal que diariamente se hacían a la mar desde la dársena de Punta Colorada no están en actividad desde hace meses.
Desde principios de los 90 la pesca artesanal en la costa de Punta Colorada era una posibilidad cierta de desarrollo productivo, hoy a simple vista está en vías de extinción.
21/06/10
EL CHUBUT
