China pone a prueba un «atajo polar» con ocho viajes de contenedores hacia Europa

China pone a prueba un «atajo polar» con ocho viajes de contenedores hacia Europa

China dará un nuevo paso en su estrategia de diversificación marítima con el lanzamiento de un servicio regular de contenedores hacia Europa a través del Ártico. Rosatom, organismo estatal ruso encargado de administrar la Ruta Marítima del Norte, confirmó que otorgó permisos de tránsito a siete buques vinculados a Sea Legend Shipping. El programa contempla ocho salidas entre agosto y octubre de 2026, buscando establecer una operación semanal durante la temporada de navegación ártica.

Una flota con itinerario programado por primera vez

A diferencia de los viajes experimentales realizados anteriormente, la operación aspira a convertirse en el primer servicio contenedorizado con itinerario programado por la ruta polar. La flota estará compuesta por los portacontenedores Dubai Tower, Riyadh Mukaab, Athens Odeon, Istanbul Bridge, Tiger Maanshan, Tiger Bintulu y Tiger Lianyungang, con capacidades de entre 1.528 y 4.890 TEU. El primer viaje partiría desde el complejo portuario de Ningbo-Zhoushan a mediados de agosto, con carga concentrada mediante feeder desde Dalian, Qingdao, Shanghái y otros puertos. El antecedente es el Istanbul Bridge, que en 2025 ya completó la travesía Ningbo-Felixstowe en 20 días.

En Europa, el itinerario contempla recaladas en Felixstowe, Rotterdam, Wilhelmshaven y Gdynia, sin escalas comerciales en puertos rusos. Sea Legend promociona tiempos de tránsito de entre 20 y 22 días, frente a los plazos más extensos de los servicios vía Suez o rodeando el Cabo, permitiendo además evitar puntos críticos como Malaca y Bab el-Mandeb. Sin embargo, el MSC ya reafirmó su veto al Ártico, al igual que Maersk y Hapag-Lloyd, por razones ambientales y de seguridad.

Una prueba comercial con límites claros

La capacidad nominal conjunta de las ocho salidas se aproxima a 17.700 TEU, menos que los hasta 24.000 TEU que puede transportar un solo megabuque en las rutas regulares Asia-Europa. El proyecto enfrenta importantes restricciones operativas: navegación estacional, condiciones impredecibles de hielo, elevados costos de seguro, limitada infraestructura de emergencia y dependencia de autorizaciones y servicios rusos. La OMI exige el cumplimiento del Código Polar para las naves que operan en estas aguas. Aunque China ya abrió rutas express por el Ártico anteriormente, este es el intento más sistemático de establecer un servicio regular.

Más que un reemplazo inmediato de Suez, el servicio funcionará como una prueba comercial para determinar si el ahorro de tiempo compensa los riesgos y costos del Ártico. Su puesta en marcha muestra, sin embargo, que la denominada Ruta de la Seda Polar comienza a pasar de los viajes aislados a operaciones más regulares dentro del comercio entre China y Europa.

El Ártico como variable geopolítica

La iniciativa se inserta en la estrategia china de diversificar rutas y reducir dependencia de corredores controlados por Occidente. Rosatom, por su parte, tiene interés en rentabilizar su inversión en rompehielos y la infraestructura ártica rusa. El éxito o fracaso de este servicio piloto determinará si la Ruta Marítima del Norte puede crecer más allá de su escala actual y convertirse en un corredor relevante para el comercio global.

Con todo, Financial Times destaca también que, pese a la rivalidad que existe entre las grandes potencias del mundo por el control del Ártico, las grandes navieras cada vez muestran un mayor interés por utilizar esta región del mundo. La razón fundamental es que supone una alternativa a otros puntos que, a día de hoy, se ven afectados por los conflictos armados. De este modo, además del estrecho de Ormuz, encontramos también, por ejemplo, el estrecho de Bab el-Mandeb, que da acceso al mar Rojo, que se ve presionado por las constantes amenazas de los hutíes.

(MAS CONTAINER – LIBRE MERCADO) #NUESTROMAR

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